Educación

Curso autogestivo en línea: Desarrollo de experiencias de aprendizaje para la educación en línea

Clase digital 3: Fortalecimiento del contenido didáctico de las clases digitales escritas

Introducción

Bienvenido(a) a esta tercera clase del curso. En las clases anteriores abordamos algunas de las principales tendencias que se están presentando en el área de la educación a distancia en línea. También hemos podido analizar críticamente nuestro curso en línea para identificar áreas de oportunidad que nos permitan realizar mejoras en pro de los futuros estudiantes.

En esta clase nos centraremos en conocer algunas de las mejores prácticas que nos permitirán construir mejores contenidos disciplinares para la educación digital a través de un breve ejercicio de prospectiva, el cual inicia con el análisis de la Guía didáctica para finalmente centrarnos en las alternativas para redactar clases virtuales eficaces.

De acuerdo a lo anterior, ¡comencemos!

Desarrollo del tema

Una de las grandes críticas a los procesos formativos de la educación digital es que se centran en repetir de forma casi sistemática los procesos presenciales en los ambientes digitales de aprendizaje. Por lo anterior, es preciso partir de enfoques distintos en el diseño curricular que permitan alejarnos de los hábitos de enseñanza convencionales, los cuales implican tratar de cubrir la mayor cantidad de contenido posible y evaluar a los estudiantes cuando termina la enseñanza. Para evitar estos convencionalismos, se precisa que el docente sea habilidoso para identificar las necesidades de aprendizaje de sus estudiantes, y luego decida cuáles son los mejores medios para evaluarlas.

Imagen 1. Evitar el aprendizaje convencional y optar  por el digital, y proyectarlo con diferentes enfoques  tecnológicos y dinámicos.


Este enfoque en “retrospectiva” no es nuevo, ya que sigue un marco lógico y de sentido común para crear experiencias de aprendizaje significativas. Por el contrario, esta propuesta denota un enfoque de la enseñanza que centra sus esfuerzos en la creación de una comprensión perdurable. Dicho de otra manera, no sólo es importante que los docentes cubran el contenido, sino que sean conscientes de que vale la pena saber. Hay tanto contenido que se puede enseñar, pero ¿qué es lo que realmente vale la pena entender y qué implicaciones puede tener esta comprensión para los estudiantes?
Los componentes de un diseño retrospectivo incluyen:

Diagrama 1. Los componentes del diseño retrospectivo.

Mejores prácticas para mejorar una UDA y curso en la modalidad de educación a distancia en línea

1. Definiendo la competencia

Las competencias de aprendizaje son declaraciones que definen los objetivos, habilidades y resultados de una UDA, curso u otra iniciativa educativa; estas se pueden encontrar usualmente en la Guía didáctica. Las competencias efectivas de aprendizaje deben ser claras y mensurables a través de la evaluación.  Las competencias de la UDA son declaraciones generales sobre los objetivos principales y lo que se espera que los estudiantes logren al final de la iniciativa educativa, mientras que las competencias de aprendizaje incluyen la competencia de la UDA o curso y la de cada unidad didáctica, . Las competencias de las unidades didácticas (UDI) se anidan en la competencia de la UDA y son más específicas; los conocimientos y habilidades para su posterior prueba y medición se aprenden como parte de cada unidad didáctica. 

Imagen 2. Las competencias de aprendizaje ayudan a medir las habilidades y conocimientos adquiridos al finalizar un curso.

2. Mejores prácticas

  • Identificar el dominio de aprendizaje en la UDA y las UDI, y  la forma de cómo medirlas. La Taxonomía de Bloom (enlazar al archivo denominado Clase 3 – Lectura 1.pdf) ofrece una jerarquía de dominios cognitivos desde el orden inferior (recordando, entendiendo) hasta habilidades de pensamiento de orden superior (evaluación, creación). Es importante asegurarse de que las competencias de aprendizaje contengan un verbo de acción específico del dominio (por ejemplo, «definir» en oposición a un «aprendizaje» más genérico) que permita que la habilidad sea mensurable. 
  • Asegurar la claridad en la redacción y las instrucciones orientadas al estudiante. Al diseñar las competencias de aprendizaje tanto de la UDA como de las UDI, es relevante verificar que se utilice una redacción clara y comprensible para los estudiantes (conocer más). 
Imagen 3. Tener claridad en la redacción y de expresar el conocimiento de manera comprensible.
  • Asegurar que las competencias de las UDI se alinean, pero son más específicas que la competencia de la UDA. Las competencias de aprendizaje de las UDI deben anclarse en la competencia general de la UDA, pero deben enfocarse en el aprendizaje a niveles más bajos y más detallados que la competencia de la UDA.
  • Conectar las competencias a las actividades y evaluaciones. Considera tres valores en las competencias de aprendizaje: efectividad (alcance del rendimiento del estudiante), eficiencia (tiempo / costo del estudiante) y apelación (participación del estudiante). Las diferentes actividades de instrucción pueden ser más o menos útiles dependiendo de la importancia que se da a cada valor objetivo.
  • Alinear las competencias con las habilidades de aprendizaje. Las habilidades para aprender pueden no ser necesariamente cognitivas. Las competencias de aprendizaje pueden medir el conocimiento verbal, las habilidades intelectuales, las estrategias cognitivas, las actitudes y las habilidades motrices. Es vital asegurarse que las estrategias de enseñanza estén alineadas con cada una de las categorías anteriormente referidas.

2. ¿Quiénes son tus aprendices?

Una diferencia importante en la enseñanza de un curso en línea versus un curso presencial, es el tipo de participantes. Mientras que los estudiantes en un curso presencial en general tienen una edad y circunstancias similares, aquellos que toman cursos en línea tienden a ser más variados. A continuación hay una lista de preguntas que debes considerar sobre la audiencia de un curso en línea, así como algunas recomendaciones de  cómo desarrollarlo, para que este sea funcional a una audiencia diversa. 

Imagen 4. Los estudiantes de un curso en línea varían en sus edades.

Preguntas a considerar

  • ¿Cuáles son los requisitos previos para el curso?
  • ¿Cuántos estudiantes habrá en la clase?
  • ¿Cuántos estudiantes están fuera del campus o en el campus?
  • ¿Qué edad tiene el estudiante típico de estos cursos?

Mejores prácticas

  • Ser flexible. Es necesario tomar en cuenta los escenarios típicos cuando se planifiquen los plazos, las sesiones en vivo y las entregas de consignas. 
  • Considerar a los profesionales que trabajan.  Muchos estudiantes que participan en el programa no son estudiantes de tiempo completo. Varios de ellos tienen trabajos a tiempo completo, familias y vidas fuera de la escuela que pueden afectar su rendimiento en el curso. 
  • Considerar las zonas horarias.  En ocasiones los estudiantes que toman un curso en línea lo hacen desde diversas locaciones geográficas con distintos husos horarios. 
Imagen 5. Considerar los aspectos de la zona horaria. También existe la variable de si son estudiantes o trabajadores, esto se considera para tomar en cuenta las entregas. 

3. Delineando un curso

Delinear significa dividir el contenido en fragmentos manejables, lo que ayuda a los estudiantes a navegar por el programa a través de una estructura consistente. Las UDI se pueden organizar por temas de contenido, clases digitales o un marco de tiempo (diario, semanal, quincenal, etc.).

Mejores prácticas

  • Proyectar cómo será el plan de trabajo de la UDA o curso.  El plan de trabajo es como una hoja de ruta que permitirá crear y mantener un curso exitoso. Se trata de un análisis preliminar que debe centrarse en la evaluación de necesidades, la orientación, la construcción de la comunidad, la comunicación, la humanización y la evaluación. 
  • Crear un diseño de un horario semanal explícito para los estudiantes. Esto incluye las clases virtuales, lecturas, videoconferencias, actividades, foros, etc., que los estudiantes deben completar cada día de cada semana. El cronograma de cargas de trabajo permite el desarrollo de un ritmo uniforme que ayuda a los estudiantes a administrar su tiempo y trabajo en línea. Además, se recomienda enumerar las horas que espera que sus estudiantes trabajen por semana.
Imagen 6. Crear un ambiente de trabajo, que permita el tiempo para el desarrollo de videoconferencias y foros.

4. Evaluar a los estudiantes

Las evaluaciones son actividades diseñadas para estimar  la competencia de los estudiantes, al tiempo que les brinda la oportunidad de mejorar su aprendizaje. Las evaluaciones también son oportunidades para que los docentes informen sobre sus prácticas de enseñanza. 

Un componente esencial de la evaluación es la retroalimentación. La claridad es importante tanto en las instrucciones de evaluación como en los comentarios, independientemente del medio de entrega.

Mejores prácticas

  • Alinear los criterios de las evaluaciones con las competencias de aprendizaje. Las actividades de evaluación deben estar alineadas con las competencias, particularmente si las actividades se evalúan y califican formalmente. Las evaluaciones bien diseñadas deben dar una indicación de los estándares del rendimiento esperado de los estudiantes asociado con cada competencia de aprendizaje.
  • Asegurar de que las consignas y sus características de entrega están redactados con claridad. Es necesario tener una idea clara de lo que sus estudiantes deben lograr y cuáles son las características y habilidades esenciales para medir; para ello, es fundamental declarar esta expectativa explícitamente en las competencias de la UDA o curso. 
  • Equilibrar las evaluaciones formativas y sumativas.  Es importante no perder de vista que las evaluaciones formativas son actividades no graduadas o de bajo nivel que ayudan a los estudiantes a 1) aprender haciendo y 2) verificar su comprensión del contenido. Las evaluaciones sumativas son asignaciones graduadas que evalúan formalmente el aprendizaje del estudiante al final de la UDA o curso. Cuidar estos aspectos permitirá mejorar la complejidad y extensión de las consignas.
Imagen 7. Se evalúa el rendimiento de los estudiantes al finalizar la Unidad de Aprendizaje.

5. Elaboración o reformulación de la Guía didáctica de la UDA o curso

Tomando como base los puntos tres y cuatro, se debe proceder a trabajar con una Guía didáctica que proporcione el contexto y un breve resumen de la dinámica del curso, así como describir las expectativas que tiene para sus estudiantes. Además, una Guía bien elaborada también establece el tono para la UDA o curso, actúa como una herramienta de planificación para el profesorado y sirve como un contrato entre el docente y los estudiantes. Los estudiantes no sólo deben saber qué se espera de ellos para tener éxito después de leer la Guía, sino que también deben saber qué esperar de su docente. Por estas razones, es crucial que se proporcione una planificación eficaz a los estudiantes tan pronto como comience la UDA o curso. A continuación se encuentran algunas de las mejores prácticas para desarrollar el plan de estudios más eficaz posible.

Mejores prácticas

  • Establecer expectativas claras. Es necesario desarrollar la Guía didáctica teniendo en cuenta la competencia de aprendizaje general, así como las políticas del curso. Los estudiantes tienen más probabilidades de tener éxito en las UDA o cursos donde se les proporciona un conjunto claro de expectativas. 
  • Establezca altas expectativas. Tener altas expectativas de los estudiantes les dará algo valioso por qué trabajar, lo que a su vez ayudará a los estudiantes a esforzarse por alcanzar y cumplir  una mayor exigencia.

¿Qué piensas de estas prácticas? ¿Consideras que te serán de utilidad en la elaboración o reformulación de la Guía didáctica?

Consideraciones para mejorar las clases digitales escritas

A diferencia de las clases presenciales donde el docente tiende diversos medias y estrategias para trabajar frente a grupo, en los curso a distancia en línea, este proceso generalmente se basa en el desarrollo escrito, de los contenidos didácticos y las actividades que formula. En esa misma línea, te pido consideres los siguientes elementos al momento de redactar tus clases digitales.

1. Entender las expectativas del estilo de escritura para cada tipo de contenido didáctico. Es importante saber diferenciar el tipo de diálogo didáctico que establecemos con nuestros estudiantes. En una clase digital escrita, la comunicación con los estudiantes se debe propiciar mediante una redacción más cercana y significativa, que los oriente en el trabajo a desarrollar a lo largo de la semana. La capacidad de un docente de escribir de forma adecuada para el contexto de la clase escrita, influirá positivamente en el rendimiento del grupo. 

Imagen 8. La buena escritura en las clases virtuales, complementa el rendimiento de aprendizaje de los estudiantes.

2. La clase digital escrita es un documento académico. Los estudiantes deben ser capaces de observar el dominio disciplinar del tema por parte de su docente, por lo tanto, la escritura debe ser clara y sin ambigüedades. La ortografía correcta, la puntuación, la gramática y la excelente selección de palabras, deben estar presentes.

3. Vistiendo las clases digitales escritas. Existen excelentes redacciones de clases que no logran el impacto en los estudiantes debido a que no son acompañadas con imágenes ilustrativas, diagramas, mapas u otros recursos que enganchen al lector. A su vez, debemos evitar integrar contenidos gráficos que no aporten valor y que distraigan la atención de los estudiantes.

Imagen 9. Ejemplo de un diagrama que se  ilustrustro para una UDA o curso.

4. Programar tiempo activamente para escribir o re-editar una clase en línea. Esto implica resistir la tentación de comunicarse o ver las redes sociales durante ese tiempo, ya que esto puede afectar fuertemente la concentración y mermar la calidad de las clases.

5. Revisión de las clases digitales escritas. Puede resultar de gran utilidad conocer el punto de vista de un colega, amigo o especialista acerca de su contenido; esta experiencia permitirá obtener una retroalimentación acerca de los contenidos y su efectividad para los procesos formativos. 

Conclusión

Es importante reconocer que algunos cursos en línea son una experiencia muy negativa para el proceso formativo de los estudiantes. Hoy en día, existen cursos que son espacios digitales con clases que no aportan nada, cantidades descomunales de archivos de lectura, presentaciones largas y aburridas, consignas irrelevantes y un docente divagando sobre lo inteligente que es. Por lo anterior, es importante precisar que no hay atajos o recetas mágicas para hacer un buen curso; crear una experiencia significativa de aprendizaje requiere tiempo, planeación, dominio disciplinar y compromiso por parte del docente.

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