Ciencias de la educación

Método del caso

Contenidos temáticos

  1. ¿Qué es el Método del Caso (MdC)?
  2. Características del MdC
  3. Modelos y desarrollo del MdC
  4. Proceso de planificación del MdC
  5. Orientaciones didácticas
  6. Evaluación de la técnica

Desarrollo del tema

1. ¿Qué es el Método del Caso (MdC)?

El Método del Caso (MdC), denominado también análisis o estudio de casos, como técnica de aprendizaje tuvo su origen en la Universidad de Harvard (aproximadamente en 1914), con el fin de que los estudiantes de Derecho, en el aprendizaje de las leyes, se enfrentaran a situaciones reales y tuvieran que tomar decisiones, valorar actuaciones, emitir juicios fundamentados, etc.

Con el paso de los años el MdC fue extendiéndose a otros contextos, estudios, etc. y se ha convertido en una estrategia muy eficaz para que los estudiantes adquieran diversos aprendizajes y desarrollen diferentes habilidades gracias al protagonismo que tienen en la resolución de los casos.

El MdC es una técnica de aprendizaje activa, centrada en la investigación del estudiante sobre un problema real y específico que ayuda al alumno a adquirir la base para un estudio inductivo (Boehrer, y Linsky, 1990).

Parte de la definición de un caso concreto para que el alumno sea capaz de comprender, de conocer y de analizar todo el contexto y las variables que intervienen en el caso.

Asopa y Beve (2001) define el MdC como un método de aprendizaje basado en la participación activa, cooperativa y en el diálogo democrático de los estudiantes sobre una situación real.

En esta definición se destacan tres dimensiones fundamentales dentro del MdC:

  1. La importancia de que los alumnos asuman un papel activo en el estudio del caso,
  2. que estén dispuestos a cooperar con sus compañeros y
  3. que el diálogo sea la base imprescindible para llegar a consensos y toma de decisiones conjuntas.
El método del caso

Los objetivos de esta técnica (UPV, 2006) son:

  • Formar futuros profesionales capaces de encontrar para cada problema particular la solución experta, personal y adaptada al contexto social, humano y jurídico dado.
  • Trabajar desde un enfoque profesional los problemas de un dominio determinado. El enfoque profesional parte de un problema real, con sus elementos de confusión, a veces contradictorios, tal como en la realidad se dan y se pide una descripción profesional, teóricamente bien fundada, comparar la situación concreta presentada con el modelo teórico, identificar las peculiaridades del caso, proponer estrategias de solución del caso, aplicar y evaluar los resultados.
  • Crear contextos de aprendizaje que faciliten la construcción del conocimiento y favorezcan la verbalización, explicitación, el contraste y la reelaboración de las ideas y de los conocimientos.

Se puede entrever, apoyándonos en las definiciones y objetivos citados, que la técnica del MdC no centra el énfasis en el producto final sino en el proceso seguido por los estudiantes para encontrar esa solución. A lo largo de ese proceso de aprendizaje los alumnos desarrollan las siguientes competencias y capacidades:

  • Gestión de la información.
  • Anticipar y evaluar el impacto de las decisiones adoptadas.
  • Disponer de conocimientos generales para el aprendizaje, vinculados a la materia y vinculados al mundo profesional.
  • Habilidades intelectuales, habilidades de comunicación e interpersonales y habilidades de organización y de gestión personal.
  • Actitudes y valores del desarrollo profesional (autonomía, flexibilidad, etc.) y valores de compromiso personal (responsabilidad, iniciativa, etc.)
  • Trabajo autónomo y trabajo en grupo.

El desarrollo de estas capacidades mejorará la preparación y la capacidad de adaptación de los estudiantes al puesto de trabajo y a su entorno profesional.

2. Características del MdC

De Miguel (2005) destaca que el MdC engarza dialécticamente la teoría y la práctica en un proceso reflexivo que se convierte, a su vez, en aprendizaje significativo, al tener que mostrar y analizar cómo los expertos han resuelto o pueden resolver sus problemas, las decisiones que han tomado o podrían tomar y los valores, técnicas y recursos implicados en cada una de las posibles alternativas.

Podemos, tomando esta justificación como referencia, señalar las principales características de esta estrategia didáctica:

  1. Favorece que los alumnos, por un lado, trabajen individualmente y que, posteriormente, contrasten sus reflexiones con sus compañeros, desarrollando un compromiso y un aprendizaje significativo.
  2. Se basa en hechos reales, en casos que los estudiantes se podrán encontrar fácilmente en su práctica profesional y que otros profesionales han tenido, lo que aumenta la motivación hacia el tema de estudio, mejorando también su autoestima y la seguridad en uno mismo (UPV, 2006).
  3. Se centra en el razonamiento de los estudiantes y en su capacidad de estructurar el problema y el trabajo para lograr una solución (Boehrer, y Linsky, 1990). No hay una única respuesta correcta.
  4. Utilizar esta técnica requiere una mayor inversión de esfuerzo y dedicación, por parte del docente y del alumnado, que otros métodos de enseñanza y aprendizaje más tradicionales.

No obstante, los resultados de aprendizaje son más significativos con el uso los nuevos modelos metodológicos, ya que permiten ser al alumno el verdadero protagonista de su aprendizaje.

¿Qué diferencias existen entre el aprendizaje basado en problemas y el método del caso?

Ambas técnicas persiguen el desarrollo de diversas capacidades y las dos se centran en problemas reales (aunque en el ABP pueden tratarse también problemas ficticios). Sin embargo, encontramos diferencias fundamentales entre una y otra. Benito y Cruz (2005) proponen las siguientes dimensiones para realizar la comparación:

Se puede ver que las técnicas, aunque parten de un problema, se diferencian en la forma de llevarlas a la práctica y en los procesos de aprendizaje que siguen los estudiantes para la consecución de los objetivos previstos.

3. Modelos y desarrollo del MdC

Martínez y Musitu (1995) hacen referencia a tres categorías de casos en función de los objetivos de aprendizaje que los alumnos deberán lograr.

a) Casos centrados en el estudio de descripciones:

En estos casos se pretende que los alumnos analicen, identifiquen y describan los puntos clave constitutivos de la situación dada y puedan debatir y reflexionar con los compañeros las distintas perspectivas de abordar la situación.

En este caso, no se pide a los alumnos que valoren o generen soluciones sino que se centrarán en el análisis del problema y de las variables que lo constituyen.
Siguiendo a Mucchielli (1970) las variables que son necesarias analizar en estos casos son:

  • Describir los hechos claves referidos a las personas implicadas
  • Describir los hechos relacionados con las variables contextuales
  • Describir los hechos vinculados a las relaciones interpersonales
  • Determinación de los elementos significativos de la situación
  • Identificación de los momentos y tiempos decisivos de la situación

El proceso de desarrollo que el alumno puede seguir para analizar estos casos

En una primera fase los alumnos deberán aproximarse al caso, leyendo los detalles y comprendiendo lo que está ocurriendo en la situación descrita. En la segunda fase los alumnos pueden realizar un análisis de lo que está ocurriendo, por qué y qué tipos de variables influyen. Estos análisis se llevan a cabo de manera individual.

Es, en la tercera fase donde los alumnos se organizan en pequeños grupos (4-6 personas) y ponen en común las ideas a las que han llegado de forma individual para elaborar un análisis común. El trabajo que realiza cada grupo se pone en común con todos los demás.

Este debate siempre es guiado por el profesor que orienta, ordena las ideas, propone más preguntas, etc. Y, finalmente, en la última fase se vuelve al pequeño grupo y se redacta el informe final sobre el análisis del caso1.

El trabajo en grupo adquiere gran importancia en el uso de esta metodología y requiere un gran esfuerzo por parte de los alumnos. Tras el análisis individual deben estar dispuestos a debatir, defender, modificar, etc. sus ideas para enriquecerse de los aprendizajes que les proporciona las interacción con sus compañeros.

b) Casos de resolución de problemas:

Este tipo de casos requieren que los alumnos, tras el análisis exhaustivo de la situación, valoren la decisión tomada por el protagonista del caso o tomen ellos la decisión justificada que crean más adecuada. Dentro de esta tipología de casos encontramos tres subgrupos:

  • Casos centrados en el análisis crítico de toma de decisiones descritas: los estudiantes deberán valorar y emitir un juicio crítico sobre las decisiones que han tomado los protagonistas del caso.

Las fases propuestas en el desarrollo de este caso son tres:

Las fases son similares a las comentadas anteriormente, con la novedad de que en este tipo de casos lo que se somete a mayor análisis son las decisiones adoptadas por los protagonistas de la situación.

  • Casos centrados en generar propuestas de toma de decisiones: los alumnos deben encontrar una posible solución para la situación descrita, tras el análisis de la misma. Es importante que los alumnos tomen decisiones que se puedan llevar a la práctica. Si no se pueden llevar a la práctica, la solución al caso no es correcta.

Las fases para trabajar estos casos pueden ser (adaptado de Martínez y Musitu, 1995):

  1. Leer, estudiar y comprender el caso dentro del contexto en el que se ubica.
  2. Analizar las distintas variables que describen e intervienen en la narración presentada.
    3. Identificar si la información expuesta es suficiente o haría falta recabar más para conocer el caso en profundidad.
  3. Describir y detectar los puntos fuertes y débiles de la situación, analizar los roles que aparecen, las relaciones entre los protagonistas, los fundamentos teóricos e ideológicos de cada uno de ellos, etc. Y, finalmente detallar los problemas encontrados jerarquizándolos en función de su urgencia.
  4. Analizar cada problema detectando los principales cambios necesarios y generando alternativas de acción que podrían llevarse a la práctica para mejorar la situación.
  5. Estudiar los pros y los contras de cada alternativa de acción para poder elegir aquella que sea más viable y que presente menos efectos negativos.
  6. Implementar la decisión tomada indicando las estrategias y recursos para llevarla a cabo.
  7. Orientar el cómo se llevará a cabo la evaluación de la decisión tomada y de sus consecuencias.
  8. Reflexionar sobre los temas teóricos que plantea el caso presentado.

Este proceso se realiza de la misma manera que los anteriores, en un primer momento el alumno lleva a cabo un estudio y análisis individual que, posteriormente, se pone en común en pequeños grupos llegando a un plan de actuación conjunta y, por último, se realiza un análisis y debate con todo el grupo de alumnos.

  • Casos centrados en la simulación: en este tipo de casos además de buscar que los alumnos analicen las variables y el contexto que intervienen en la situación se pretende que formen parte activa del desarrollo del caso, dramatizando y representándolo.

Además de intentar conocer qué ocurre en dicha situación, serán los protagonistas de la misma convirtiéndose en los personajes de la narración.

Las fases para la resolución de estos tipos de casos son, fundamentalmente, tres:

  1. Como en situaciones anteriores, estudiar la situación atendiendo a todas las variables que están influyendo en la misma.
  2. Seleccionar uno de los problemas detectados y realizar un ejercicio de representación de papeles.
  3. Reflexión sobre el proceso, la resolución de la situación, las consecuencias de la toma de decisiones y los temas teóricos implicados en las acciones llevadas a cabo.

Quizá en este tipo de casos sea más adecuado trabajar con pequeños grupos desde el principio y tras las representaciones, comentar con todo el grupo cada una de ellas.

Y, al final de la reflexión se puede solicitar a los estudiantes (individualmente o en grupos pequeños) la realización de un informe.

Modelos y desarrollo del método del caso

4. Proceso de planificación del MdC

Para utilizar la metodología del MdC es conveniente tener en cuenta los siguientes aspectos:

  • Elegir el tema y el entorno en el que se desea ubicar el caso. El tema y los objetivos que se persiguen con el caso han de ser coherentes con la asignatura, con las competencias, capacidades y con los contenidos que se estén desarrollando en las clases.
  • Debe ser un suceso o un hecho que ha ocurrido en realidad. Para ello se pueden utilizar noticias, tener entrevistas con colegas de profesión que ayuden a conocer los detalles de la situación que se pretende plantear, etc.

Es necesario recopilar la información suficiente para que los alumnos puedan disponer de ella y orientar adecuadamente su estudio.

  • Los alumnos, al leer el caso, pueden caer en estados de confusión y desmotivación dada la indefinición de la solución que hay que encontrar. Por esto es necesario orientarles, siempre, proponiendo alguna cuestión, los análisis que deberán realizar.

5. Orientaciones didácticas

¿Cómo redactar un caso?

Estos consejos pueden ser útiles para empezar a redactar un caso:

  • Definir los objetivos esperados.
  • Seleccionar el tipo de caso que mejor se ajuste a la temática que se desea abordar.
  • Escoger la problemática concreta y recopilar la información (en artículos de prensa, Internet, describir a los personajes implicados) sobre el hecho real que los estudiantes van a analizar y que sea coherente con los objetivos pretendidos.
  • Una vez se han definido estos aspectos clave, podemos empezar a redactar el caso.
  • Debe tener una estructura clara y fácilmente comprensible para el alumno teniendo en cuenta sus conocimientos previos.
  • Es necesario que se presenten los hechos claves y centrales, los personajes implicados y el contexto en el que transcurre la acción.

Se pueden presentar informaciones secundarias para promover que el alumno sea capaz de distinguirlas a la hora de analizar o resolver el caso.

  • Los comentarios y las opiniones personales deben evitarse para no confundir al estudiante.
  • Los términos científicos o los tratados en la materia se pueden mantener para familiarizar al aprendiz con dicha terminología.
  • Se recomienda que la redacción sea fluida y clara, con estilo narrativo.
  • El material que se entrega al alumno puede ser más o menos extenso según los objetivos perseguidos y la modalidad del caso escogida. Y se puede presentar de diversas formas: en texto, en vídeo, con gráficas, etc.).

Es conveniente intentar que el material sea motivador y que genere interés en los estudiantes para asegurar la participación activa de todos ellos.

  • Orientar con preguntas el análisis que deberán realizar. Por ejemplo, ¿qué está pasando? ¿Por qué? ¿Cuál es el problema de fondo? ¿Cómo ha surgido? ¿Qué intereses están en juego? ¿En que modelos teóricos puedes apoyar estas ideas? ¿Qué acciones emprenderías?.

El tiempo estimado para la resolución del caso también es necesario especificarlo. Si serán una, dos o más sesiones y cómo se dividirá el tiempo durante el proceso de aprendizaje.

Para esto se puede elaborar un cronograma o una secuencia de desarrollo. A modo de ejemplo se presenta lo siguiente:

También es conveniente detallar lo que los alumnos van a tener que entregar (a nivel individual o grupal) además de cómo y cuándo deberán hacerlo. Bastará con unas indicaciones generales que orienten el trabajo que tendrán que realizar.

6. Evaluación de la técnica

Un aspecto característico del MdC es la ausencia de una única respuesta correcta (aunque si existen respuestas más y menos adecuadas) porque lo verdaderamente importante son los procesos que siguen los alumnos para llegar a una solución.

Por este motivo los aspectos más relevantes en la evaluación son: el razonamiento que ha seguido el alumno, las relaciones que ha establecido entre los diferentes conceptos y teorías, las modificaciones que ha introducido en su forma de concebir el conocimiento gracias al trabajo con sus compañeros, etc.

Dentro de la complejidad de evaluar esta técnica se pueden utilizar:

  • Un informe realizado por el alumno que recoja los procesos y pasos seguidos para resolver el caso. Se puede pedir también que valore en qué medida ha logrado los objetivos propuestos, qué aspectos técnicos ha adquirido y qué habilidades ha desarrollado en el proceso.
  • Un ejercicio con algún problema semejante para que el estudiante pueda aplicar lo que ha aprendido.
  • El profesor durante el desarrollo de la técnica puede recoger numerosos datos sobre los procesos que siguen los alumnos:
    • Enfoque del análisis del problema.
    • Dificultades que encuentra el alumno y cómo las soluciona.
    • Relación de diversos conocimientos para responder a las demandas del caso.
    • Eficacia del trabajo en grupo.
    • Viabilidad de la decisión o solución tomada y justificación teórica y práctica de la misma.

Recurso didáctico de apoyo