Administración, Negocios y Legislación

¿Qué haría Maquiavelo?

Contenidos temáticos

  1. Sobre Maquiavelo
  2. Los obstáculos que encontrará en su camino
  3. Lo que haría Maquiavelo

Desarrollo del tema

1. Sobre Maquiavelo

Nicolás Maquiavelo nació en Italia durante el Renacimiento (hace 400-500 años). Era una persona de origen humilde. Fue un burócrata de nivel medio, que durante la mayor parte de su carrera trabajó en varias dependencias del príncipe de Florencia – una especie de corporación global de la época. Viajó mucho y pasó mucho tiempo representando a la corporación, cuando Florencia era aún una entidad autónoma.

Aparentemente, Maquiavelo respaldó un acuerdo equivocado. En lugar de ser re-ubicado en una oficina remota, fue puesto en prisión, donde se dedicó a pensar y escribir sobre las formas para volver a su puesto.

Entre sus escritos, está una breve y oportuna carta con consejos para escalar posiciones. A Lorenzo de Médicis, el principal gerente de la corporación y persona brutal, le gustó, y Maquiavelo regresó con honores.

Aunque esto ocurrió mucho tiempo atrás, las enseñanzas del maestro han permanecido y forman parte de la estrategia mediante la cual algunos han llegado a liderar al resto de la raza humana con una variedad de fines.

Nicolás Maquiavelo

2. Los obstáculos que encontrará en su camino

  • La oscuridad: a pesar de que a veces es difícil entender sus enseñanzas, existen príncipes contemporáneos (Bill Gates, Al Dunlap, Howard Hughes, etc.) que con sus ejemplos nos facilitan el aprendizaje que dejó el maestro.
  • Los sentimientos: el afecto hacia sus colegas, el deseo de que lo consideren “buena persona”, etc. Nada de esto padecen los que son verdaderamente poderosos. Para erradicar estos sentimientos se necesita de coraje y práctica.
  • Los demás: en su mayoría lo van a odiar. Al diablo con ellos. Nadie dijo que el poder es un torneo de popularidad, es todo lo contrario. No obstante, algunas personas lo amarán: los que lo acompañen hasta la cumbre (que trabajen para ud. de manera eficiente y rápida sin quejarse jamás y estén dispuestos a dar la vida por usted).

3. Lo que haría Maquiavelo

Para tener éxito, hay un solo mensaje del cual surge todo el manantial de la sabiduría: “el fin justifica la ruindad”.

¿No le gusta? Supérelo, no sea tan sentimental. Así son las cosas. Si usted no tiene el estómago preparado para el verdadero éxito, conviértase en cantante popular, diseñador gráfico o asistente social, etc. El mundo necesita de gente como usted.

Pero si usted tiene la seria intención de recorrer la senda del esclarecimiento y de las operaciones de bolsa lucrativas, debe hacerse una sola pregunta: ¿qué haría Maquiavelo? La respuesta: jugaría para ganar.

Se explotaría a sí mismo un poco menos que a los demás

Los verdaderos príncipes no tienen que despertarse porque no duermen – no pueden. Se dice que Lou Gerstner, antiguo CEO de IBM, le dijo a su mujer un hermoso domingo: “Realmente no veo la hora de volver a la oficina mañana”.

Sería impredecible y así tomaría la delantera

Impulsivo, volátil, caprichoso, variable. Es decir, nadie sabe lo que usted va a hacer un minuto más tarde. Sin embargo, haga lo que haga, ellos saben que será algo grande. Puede ser algo bueno, pero preferiblemente muy muy malo.

Estaría enamorado de su destino

Algunos tenemos nuestro destino. Otros no. Si usted cree que no tiene uno, es que no lo tiene. En ese caso, póngase a trabajar ya. Para crear un completo sistema de creencia edificado sobre esta increíblemente endeble plataforma, tendrá que comenzar por dejar de engañarse a sí mismo. Hay muchos tipos que están bastante delante de usted, así que lo mejor es que se apure.

Sería un monstruo paranoico

Maquiavelo siempre sería paranoico, pero sólo con las cosas adecuadas. Alegremente, positivamente, pero siempre paranoico. Aunque al término se le atribuye un sentido negativo, en los negocios, una paranoia controlada es la única estrategia seria.

Una paranoia creativa y sana incluye:

  • Desconfianza hacia los demás. Aunque lo hayan apoyado y hayan sido siempre sus amigos.
  • Odio hacia los enemigos.
  • Organización obsesiva de la realidad para ajustarla a sus necesidades.

No olvide dejar por lo menos el 90% de su paranoia en la oficina – no es una estrategia exitosa en la vida privada.

Estaría siempre en pie de guerra

La paranoia, junto con una postura bélica, son el fundamento sobre el que se basa el sistema de gobierno maquiavélico. Los negocios son más complicados que la guerra, porque en los negocios no puede matar a la gente – eso lo haría todo más fácil.

Cuando gana una batalla en los negocios, a menudo tiene que llegar a acuerdos con el vencido y relacionarse con él. El enfoque basado en un estado de guerra continuo es especialmente útil para los gerentes que de otra forma, no logran establecer un afecto genuino dentro de su organización.

Cultivaría unos pocos y muy queridos enemigos

Hay una línea muy delgada entre amigos y enemigos. Usted no tiene que pelear con sus enemigos. Por el contrario, el enemigo debe estar ahí, a cierta distancia. No tema acercarlo con un abrazo o empujarlo hacia atrás según le convenga.

Debe estar ahí para servir como medida de su éxito, para iluminar con su envidia las cosas buenas que usted hace, para que usted se sienta feliz cuando lo ve frustrado, para desafiarlo cuando a él le salen bien las cosas. Un gran enemigo debe ser apreciado, alimentado y amado. Lo peor que puede hacer es tenerlo lejos.

Tendría un par de buenos amigos, también

Sin embargo, sólo un demente puede no tener por lo menos un amigo más o menos decente. Al margen de la clase de monstruo que sea, o en el que se haya convertido, tiene derecho a uno.

Compraría a su vecino

Los negocios no se tratan de ofrecer productos o servicios, ni de dar empleo a la gente, ni de administrar correctamente, ni de calidad, ni nada de eso. Se trata de una sola cosa: de ser cada vez más grande.

Pensaría en GRANDE

Lamentablemente no es posible apoderarse de todo, pero no quiere decir que usted no pueda intentarlo. Usted tiene que pensar ¡en GRANDE! Para esto, tiene que quererlo todo. ¿Qué hay ahora en esa pequeña y sana mente suya? Duplíquelo, triplíquelo, expanda su objetivo hasta que esté tan hinchado que apenas lo reconozca.

Avanzaría como un tiburón, comiendo lo que vea a su paso
Un día en 1976, Lou Gerstner, CEO de IBM, cortaba el césped de su jardín cuando se produjo un accidente que le seccionó dos dedos de la mano.

A medida que el cirujano le cosía los dedos, el pidió al médico que se apurara, porque tenía que preparar una reunión de negocios al día siguiente. ¿Una reunión más importante que sus dedos? Sólo para un verdadero príncipe. Ponga los dedos en una bolsa y siga adelante a toda velocidad.

Mataría, pero sólo si después se sintiera bien consigo mismo

De vez en cuando, es necesario cortar algunas cabezas, y no hay que ponerse sentimental por hacerlo. Como dijo Stalin, no es posible hacer una revolución con guantes de seda. Maquiavelo aconsejaba sobre la prudencia de eliminar a los enemigos del estado por el bien de todos, particularmente después de una fusión.

Toda transformación corporativa debe ir acompañada de la erradicación de ciudadanos. Comience por los asesores (son costosos), los mayores (son lentos), los jóvenes (son ambiciosos), los miembros de la junta directiva (sobran), perdedores, personal de apoyo, etc. Eso si, mantenga todas las buenas secretarias que pueda – no puede vivir sin ellas, y saben demasiado sobre usted.

Siempre que pueda, haga que otros los despidan por usted

Mientras lo hacen, relájese – así vivirá más. Si fuera necesario, despediría a su propia madre. Todo lo que ha oído sobre el despido de gente es cierto. Es muy duro despedir a otro ser humano cara a cara. Por eso los grandes maquiavélicos merecen ser felicitados.

Para hacerlo más fácil:

  • Deje que sepan que usted los odia.
  • Invente alguna buena historia. Ejemplo: puedes disponer de un semestre libre para estudiar en la Sorbona. Lo que sea.
  • Déles un poco de tiempo para irse de la compañía.
  • Pero tampoco le dé demasiado tiempo.

Consideraría que ser detestable es una virtud

Los príncipes tienen sus propias reglas de orden y se preocupan por las leyes que gobiernan a los demás. La capacidad de imponer exigencias infantiles y odiosas es un derecho de los príncipes, que ejercen con placer. Es una versión moderna del derecho divino de los reyes.

Debe cultivar la grosería, la codicia, el espíritu de destrucción, la jactancia, el auto elogio y los excesos personales. En su interior, hay una fuerza cuestionable luchando por salir. Déjela.

Siempre se sentiría optimista

Una persona verdaderamente maquiavélica siempre está contenta, salvo cuando algo lo hace enfadar. ¿Y por qué no? ¡Tiene tanto que agradecer! Automóviles con chofer, una gran cantidad de gente agradable a su alrededor, es una vida maravillosa ¡Cantar!¡Bailar!¡Estar alegre!

No estaría satisfecho con nadie, salvo consigo mismo

¿Ha notado usted lo mal que se hacen las cosas hoy? Esto incluye a la gente. Son realmente un desastre, particularmente cuando usted depende de ellos – seguro le defraudarán. Excepto usted – usted no se defrauda, se conoce mejor de lo que conoce a cualquier otro, sabe qué le preocupa, qué lo enfada y qué necesita para sentirse mejor. Así que sea bueno consigo mismo, trátese mejor de lo que trata a los demás.

Se trataría bien a sí mismo

Un príncipe se recompensa diariamente a sí mismo por el estrés, los horarios prolongados y las indignidades del trabajo. Los retiros en lugares fabulosos, las limosinas, los restaurantes caros, y los apartamentos costosos no son incompatibles con la necesidad de frugalidad de los empleados de poca importancia.

Si fuera mujer, consideraría las ventajas de su sexo

Muchas mujeres han dominado las artes maquiavélicas. Pueden ser, y son, tan audaces, enérgicas, desagradables, groseras y manipuladoras como los hombres. Lamentablemente, también hay muchas mujeres que quieren obtener puestos de poder mediante métodos tradicionales sin tener la suficiente maldad para ello. Esto las hace vulnerables a la demencia de los demás, porque no están lo suficientemente motivadas por su propia locura.

Usaría lo que tuviera a mano

Seguramente tiene algo. Quizás sea bonita, o sea atractiva, o tenga dinero. Quizás no sea atractiva, pero se siente hermosa – eso es lo que importa. Ahora salga y sea el poderoso animal sexual que puede ser.

Aceptaría su propia locura

Calígula era un loco, también fue el más poderoso romano del imperio hasta que lo asesinaron. A medida que crecía su locura, su conducta se volvía más divertida. Si usted tiene la esperanza de gobernar a otros, tendrá que cultivar y celebrar su demencia. Es lo que haría Maquiavelo.

Algunas de las cosas que debe descubrir y cultivar son: narcisismo, delirio de persecución, delirio de grandeza (¡qué afortunado es el mundo por tenerlo!), exaltación e ira.

Haría lo que le diera la gana… ¡idiota!

Hacer lo que usted quiere es necesario para establecer su estilo personal y para conseguir lo que quiere. En ese caso, hacer es igual a conseguir. Importar un comino implica que usted: no tenga miedo de lo que piensa la gente, no se preocupe por sus sentimientos y no aparte la mirada del trofeo.

Diría lo que tuviera ganas de decir

¿Qué está pasando en los más oscuros espacios de su mente? Piénselo. La próxima vez que algo quiera salir borboteando de ahí, déjelo salir por la puerta principal (su boca). Si no quiere hacerlo, entonces siga siendo lo que es.

Delegaría todas las tareas ruines, excepto las que disfrutara
Usted no necesita ser un príncipe poderoso para lograr que los demás se encarguen de hacer lo que usted no quiere.

Hay tantas maneras de librarse de tareas aburridas y fastidiosas como gente a su alrededor a quien explotar. Es increíble cuánta gente está dispuesta a hacer lo que usted les diga que hagan con sólo parecer serio y determinado. Puede que hasta se enfaden con usted.

Pero ¿sabe qué? ¡Qué se aguanten!

Eso sí, no olvide atribuirse el proyecto cuando esté casi terminado. Acredítelo a su favor apenas esté seguro de su éxito.

No buscaría expresamente la compañía de lame-botas y chicas fáciles, pero tampoco los dejaría de lado. ¿A quién no le gusta oír cosas agradables sobre uno mismo, sobre todo luego de pasar un largo día pisoteando, arrebatando y mandando? Aceptar una buena lamida de botas es la marca del verdadero líder. La gente tiene que demostrarle su amor de alguna manera. Déjelos, bendiga sus ínfimos corazones.

Por otro lado, conserve también un poco de espacio para que la gente le demuestre su amor diciéndole la verdad, siempre que no lo critiquen, claro. Usted no necesita eso.

No reaccionaría bien ante las críticas

¿Sabe una cosa? A nadie le gusta ser criticado, y cuanto más grande sea uno, menos gusta. Así que no lo tolere. Si ellos piensan que usted debe saber algo sobre su conducta o desempeño. Adelante, déjelos hablar. Pero después haga que lo paguen caro.

Conservaría el rencor hasta la extinción de la cucaracha

El rencor es el resentimiento que se mantiene en el tiempo. Es algo menudo, como una pequeña nuez que usted esconde en un carrillo para consumirla después. Junte algunas. Luego muerda.

Mentiría cuando fuera necesario

La verdad es su sirviente, no su amo. De todas formas, ¿qué es la verdad? ¿Existe la verdad absoluta? A medida que alguien se vuelve poderoso, su necesidad de decir la verdad sigue el mismo curso. Llega un momento que es tan poderoso, que todo lo que dice es verdad – sólo porque lo dijo.

Los negocios están llenos de “verdades creativas”, tales como las tabacaleras que dicen no tener pruebas que fumar provoca cáncer. La clave del éxito es creer las mentiras que uno dice.

Estaría orgulloso de su crueldad y la consideraría positiva

Dígalo en voz alta. Usted es malo y está orgulloso de serlo. No tiene nada de reprochable que lo sea. Acéptelo. Para sentirse mejor cuando sienta que ha sido cruel, piense: alguien tiene que hacer el trabajo difícil, mucha gente se acobardaría ante cosas que usted tiene que hacer a diario, la empresa se vendría abajo sin usted, después de todo ¿qué es “malo”?, muchos grandes personajes fueron malos (incluyendo a: Andrew Carnegie, Henry Ford, Jack Welch, etc.).

Patearía traseros y tomaría represalias

Durante toda su vida usted trató de vivir de acuerdo con ciertas reglas de cortesía y de orden. Ahora puede arrojar todo eso por la ventana.

El líder maquiavélico envía un mensaje muy claro a su tropa: trabajad bien o seréis humillados. Esto significa dos cosas: patear traseros (una patada en el trasero es algo especial: te empuja hacia delante, te hace tambalear, te hace parecer tonto, hiere tu orgullo tanto como tu trasero) y tomar represalias (el proceso de razonamiento es simple: un trasero pateado no es suficiente, ¡necesitamos más! ¿Quiénes son ellos? ¡Necesitamos saber sus nombres! ¡Vaya y tráigalos!).

Torturaría a quienes lo rodean hasta que se sintieran felices destruyéndose

Mucha gente malvada considera que despedir a la gente es muy duro. Una vez que tiene la gente en cautiverio hay muchas maneras de torturar a una persona: privarlos de sueño, mantenerlos en la incertidumbre (¿me quitarán la pensión?), exprimirlos, alternar ternura y crueldad hasta que no sepan dónde van ni de dónde vienen (te amo; ahora ¡largo de aquí!).

Festejaría las desavenencias de los demás

Para que la gente haga lo que usted quiere, enemístelos y observe como se degüellan unos a otros en un esfuerzo por complacerlo más y mejor. Esto se llama “tensión creativa”, y hace que las personas normalmente productivas se conviertan en crueles máquinas de reñir.

Algunas ideas: invite a algunos a una reunión y excluya a otros, asigne la misma tarea a varios sin que lo sepan, alabe públicamente a algunos para que los demás pasen vergüenza.

Haría que temiera por su vida

El mensaje debe ser claro y por supuesto nada amistoso: “Sé donde estás, puedo tenerte cuando quiera”. Sería leal con la gente capaz de aguantar todo esto El verdadero príncipe se preocupa muchísimo por establecer y mantener un nivel absurdo de lealtad hasta la muerte.

Y este tipo de vínculos es recíproco. Entre los golpes, la presión, la explotación y manipulación que usted inflige a los demás, dígales que los ama, repítalo todo el tiempo. Luego de un tiempo ¿sabe qué? Comenzará a ser cierto.

No tendría un ápice de paciencia con nadie

Usted sabe…podríamos extendernos sobre este tema pero que se vaya al infierno. La paciencia es para los tontos. Nosotros no necesitamos perder más tiempo con esto. Sigamos adelante.

Le arruinaría los planes a la gente

¿Qué importa si tienen que salir de vacaciones? Usted los necesita aquí. A menos de que esté decidido a ser una gallina, tiene que insistir en que se satisfagan sus necesidades antes que las de los demás.

La cosa se pone más difícil cuando se trata de bodas y funerales, pero se puede hacer. Seguramente no les gustará, pero…se les necesitaba. Además, ¿quién dijo que tenía que gustarles?

Se lo diría en su propia cara

Hay cuatro pasos que pueden usar los que por naturaleza no saben decir las cosas en la cara:

  1. Póngase de frente a la persona,
  2. no permanezca demasiado tiempo frente a la persona (por si acaso responde)
  3. pero no se vaya hasta que el trabajo esté hecho
  4. retírese y no se vuelva a acercar por un rato.

Se daría cuenta de que amarse a sí mismo significa no tener que pedir perdón

Es fácil. Los príncipes nunca hacen nada mal, así que nunca necesitan pedir perdón. Cuando tienen razón, tienen razón. Y cuando están equivocados, tienen razón.

No tendría conciencia alguna

Erradicar la conciencia es una de las tareas más difíciles que tendrá que aprender. La conciencia es una parte integral de nuestra personalidad.

Cuando niños es muy pequeña, porque creemos que la responsabilidad por la satisfacción de nuestras necesidades descansa en los demás. Es después cuando nos golpea esa sensación de que hay algo más grande que nosotros.

Gritaría mucho a la gente

Cuesta mucho aconsejar esto, pero es lo que haría Maquiavelo. Muy pocos príncipes se arreglan sin gritar y a ellos no les fue tan bien como a los tipos que gritan.

Para gritar, empiece poco a poco, con su secretaria u otras formas vivas de bajo nivel que no puedan devolver golpe por golpe.

Al principio no es necesario que usted grite mucho, sólo cuando sienta que deba hacerlo. Luego de un tiempo, comenzará a generar la necesidad de gritar espontáneamente por cosas que antes no gritaba. Un buen grito es una de las mejores cosas de la vida empresarial. Es un verdadero desahogo. Así que sea un león y ruja cuando debe. Es algo bueno.

Establecería y mantendría un nivel de control psicótico

Sin control, no es divertido. Esa es la regla. Si por naturaleza usted no es una persona controladora, la vida de príncipe le resultará mucho más difícil.

Olvide el control sobre las cosas que nadie puede controlar como el tiempo, el tránsito, el mercado de valores, etc. Controle las cosas que puede: las llamadas telefónicas que entran, el papel que se usa, las reuniones. Pero sobre todo, controle a todos los que se crucen en su camino. Esto incluye sus jefes, subordinados, la gente de mantenimiento, sus amigos, su esposa, etc.

Consideraría el dinero un tema muy serio

El verdadero príncipe debe concentrarse obsesivamente en las monedas y centavos que se convertirán en millones de dólares después de un par de informes trimestrales. El tipo que se pasa 250 días del año viajando en una avión de la compañía que cuesta tanto como un edificio, será el primero en pedirle que use ambos lados del papel.

No tendría miedo de lanzar excremento (bullshit) a hondazos
¿Qué es excremento? Es materia constituida por: exageración, mentiras, humor, verdad, audacia. La capacidad para lanzar excremento con la honda es un don. Algunas personas nacen con él. Otras tienen que trabajar duro para obtenerlo.

Usaría la comida como un arma letal

Quizá la comida sea el arma más poderosa en su lucha para conquistar a los demás. Ya que usted es tan malo para todas las otras cosas, también debe comer como malo.

Ahora ya no es posible usar veneno, pero hay muchos alimentos que pueden arruinarle los negocios a otra gente. Después usted puede precipitarse sobre ellos. Por ejemplo, para el desayuno, tocino.

Haga que la otra persona coma mucho tocino, a medida que se lo coman se volverán más lentos e infantiles. Luego espere que sus ojos se entrecierren a eso de las 11 de la mañana. Después ¡ataque! En el almuerzo hable de noticias o embriáguelo. Acéptelo, la bebida es un veneno.

Nunca se retiraría

¿Usted ha estado alguna vez en Florida? Allí la gente va para relajarse, jugar al golf y morir. Bueno, usted no quiere ir allí. Nunca. La gente que se retira tiene todo planeado por anticipado. Creen que lo pasarán muy bien haciendo una amplia variedad de cosas divertidas. Quizá los dos primeros años sean así, pero después la curva de placer en muchas actividades de los jubilados comienza a decrecer de forma estrepitosa.

Se divertiría

Antes de irnos recuerde dos cosas:

  • Persona buena (80% lata, 20% diversión).
  • Persona mala (90% diversión, 10% lata).

¿Cuál es mejor? No lo olvide. Buena suerte.

Recurso didáctico de apoyo