Administración, Negocios y Legislación

Las tres E: ética, empresa y entorno

Contenidos temáticos

  1. La empresa como comunidad de personas
  2. Niveles de personificación de las actividades realizadas
  3. Gestión de empresas éticas: Contornos para la empresa ética
  4. Rol de la transparencia en la gestión ética de la empresa
  5. Inserción del entorno en los niveles de calidad
  6. Los principios éticos fundamentales en la concepción de la empresa
  7. Evaluación y certificación de la gestión de empresas éticas
  8. Rasgos éticos de la nueva cultura empresarial

Desarrollo del tema

La empresa como comunidad de personas

En la sociedad contemporánea la empresa ética es la empresa del futuro por razones de dignidad humana, de lógica empresarial en el proceso de globalización y de socialización del conocimiento.

En la vida social cobra mayor importancia ya que los nexos y relaciones sociales se hacen más complejos. La persona es el único sujeto. La ética debe elaborarse desde y para la persona.

La empresa en cuanto comunidad de personas que aportan conjuntamente su trabajo directivo, su trabajo operativo y su inversión. De tal forma la fuerza no está en lo que el hombre aporta, sino en las personas que portan. Existe una diferencia entre lo que se aporta y lo que se porta. La importancia ética está en lo que se porta.

La empresa es un sujeto moral por ser la persona originaria y destinataria de moralidad, todas las personas integran la comunidad-empresa independiente del tipo de actividad que desempeñan, todas tienen la misma calidad de persona (hay que considerar la poliformidad de la persona).

Niveles de personificación de las actividades realizadas

Los siguientes son los niveles de personificación de las actividades realizadas:

  1. La personificación del trabajo directivo, por la estrecha relación con el sujeto que lleva a cabo este trabajo.
    La personificación del trabajo operativo, igualmente por la estrecha relación que este trabajo guarda con el operario, aunque no es una relación total, ya que el trabajo operativo se encuentra estrechamente vinculado con el objeto sobre el que se opera.
  2. La personificación del inversionista o capitalista, por cuanto la vinculación de las inversiones con la persona que invierte no desaparece nunca, mal que pese a los capitalistas estrictamente puros, quienes desearían que el capital quedase exento de instancias morales, tendencia que ha recibido de Juan Pablo II el calificativo de capitalismo salvaje.( centesimus agnus, n.41,1991).
  3. La personificación del acto de comprar en relación no ya con quien compra (que correspondería al primero o segundo grado), sino en relación con a quien compramos, es decir, la persona del proveedor, y la personificación del acto de vender en relación con quien vende (que correspondería al primero o segundo grado, sino en relación con aquel a quien se vende, esto es, la persona del cliente.

Niveles de personificación en la empresa

  • trabajo directivo
  • trabajo operativo
  • inversionista
  • consumidor o cliente
  • vendedor o proveedor

Gestión de empresas éticas: Contornos para la empresa ética

  • Capacidad de abstracción
  • Capacidad de pensar realidades espirituales: concepción de lo inmaterial que recorre la paz, la virtud, la felicidad, la amistad etc.
  • Capacidad de autorreflexión ( desarrolla el conocimiento de sí mismo como objeto).
  • La libertad del hombre (como autodominio – capacidad de decidir volitivamente a las disposiciones de la empresa y qué sistema de normas acogerse.
  • Capacidad de desarrollo ilimitado (exigencia y experiencia)
  • Actuación ética en una comunidad empresarial

Gestión de empresas éticas: Contornos para la empresa ética.

1. Diferencia entre ética- cosmética (llamados códigos éticos cuyo objetivo son publicitarios “hacia fuera”.)
2. Política NIMBY, acrónimo en inglés de “Not In Muy Back Yard” (no en mi patio trasero).

  • Haced lo que queráis, pero no se sepa o que no me moleste.)
  • Empresas que son solidarias o muy morales en occidente, mientras trasladan los problemas ecológicos al sur.
  • Algunos que dan propinas a las ONG, pero no retribuyen a sus trabajadores, a sus proveedores y a sus accionistas de manera justa.

3. El desarrollo de la sociedad lleva a mejoras en las empresas en el ámbito tecnológico como a nivel de su exigencia ética. Al adquirir un, producto requerimos de su garantía técnica. Y en la misma medida que se va produciendo una homologación tecnológica certificada con criterios objetivos se hará de ir avanzando en la idea de una ética que homologue criterios de transparencia.

La apuesta ética implica que la forma de calidad industrial y tecnológica desarrolle mecanismos de confianza en el mundo actual. Se ha expandido con mucha fuerza entre los científicos e intelectuales vinculados con el desarrollo de la tecnología y la informática en su vínculo con el desarrollo social el término de Han Jonas, Teoría de la responsabilidad social. Hoy en día esta muy difundido el término de Carles Ráfols con su termino de transparencia.

Rol de la transparencia en la gestión ética de la empresa

A partir de la teoría ética de la transparencia se interroga a la comunidad empresarial en cuánto la responsabilidad social de la empresa, la autoridad moral ante todos los miembros de la comunidad y las relaciones sociales que desarrolla la comunidad empresarial en el interior de su comunidad así como las relaciones con su entorno social y natural.

Partes interesadas en pedir cuenta a la comunidad empresarial

  • Internas, externas y ausentes
  • Los que trabajan, consumidores, generaciones en la empresa, proveedores, accionistas que pueden, comunidad local.

Según el autor Carles Ráfols la transparencia ofrece a la empresa la seguridad al inversor, la confianza en el mercado y la garantía de los derechos de los trabajadores y de la sociedad en general.

El proceso social de aseguramiento de la calidad a la certificación ética se desarrolla en diferentes países desde muchos ámbitos. Estos pueden ser ámbitos (profesionales, sindicales, políticos, etc.) en un gran esfuerzo por mejorar las organizaciones y las comunidades empresariales, en un mercado global donde el precio ya no es el único criterio de la economía y otros elementos como la calidad, el diseño, las condiciones laborales, etc. son cada vez más significativos a la hora de orientar el consumo. Este proceso evolucionó del “control de la calidad”, aleatoria al aseguramiento de la calidad.

El control de la calidad implicó pruebas y análisis a algún lote de los productos. El aseguramiento de la calidad expresó una mayor exigencia al establecer requisitos estrictos que minimicen la posible variación del contenido, componentes, estructuras, etc. en un producto. Lo asegura que todos lo lotes y cada una de las piezas, sean exactamente iguales. El aseguramiento de la calidad le permite obtener a la comunidad empresarial beneficio propio, mejoras para todos y orientación para consumidor.

Inserción del entorno en los niveles de calidad

Aparece la certificación ISO 9001 y las de su familia. Certifica que cumple con requisitos previamente establecidos y que son de conocimiento público. Su extensión de la normativa ISO es una muestra de madurez del mercado y del valor de la empresa en términos, económicos, de imagen y de compromiso responsable.

Efectos de la certificación de calidad

  • Se certifican solo las grandes marcas, hasta que el tema se publicita.
  • Efecto pirámide, se inserta en el proceso para actuar como proveedores de las grandes empresas y para lograr un espacio en el sector.
  • Se certifican empresas cuyo mercado no lo precisa explícitamente pero se ven obligados a hacerlo porque no se concibe ya el hecho de no tener certificación.

Segunda oleada de normas ISO relacionada con la ecología y la sostenibilidad. Normas ISO 14001, explícita normativa de los residuos minimizados de consumos de materias primas. La empresa debe ser “responsable “también ante las generaciones futuras de su actividad y sus consecuencias secundarias. El hecho de exigir que un producto se hubiese realizado de acuerdo a principios ecológicos, no contaminantes, sería también para impedir, mediante mecanismos administrativos que países del Tercer Mundo hiciesen la competencia a los productos del primer mundo. Potenciando normas ecológicas se facilitaba que empresas con tecnologías obsoletas se instalasen en lugares donde la legislación es más blanda.

En la concepción del entorno, como todo el contorno que rodea la empresa dado como un punto del espacio topológico, en el que podemos incluir el entorno ambiental, social y el llamado tercer entorno, el entrono informático.

Se considera que la empresas del turismo pueden afectar tanto las áreas naturales como las sociales. En ocasiones el turismo genera:

  • Contaminación arquitectónica: a menudo se ha fracasado al querer integrar la infraestructura de sitios o de lugares turísticos con las características del medio natural, provocándose así “choques” entre el medioambiente construido y el propio de la zona.
  • Urbanización y postura: la urbanización responde a los diferentes paisajes, ya se trate de ambientes costeros (lineal), a lo largo de valles y rutas escénicas, en áreas de tierra interior. En ocasiones esto no se respeta e incluso las áreas permanecen mucho tiempo deshabitadas.
  • Sobrecarga en la infraestructura: se manifiesta cuando la intensidad de las visitas supera la capacidad de la infraestructura prevista. Esto a su vez trae aparejado contaminación y posibles consecuencias en la salud.
    Segregación de residentes locales: la separación espacial de las áreas turísticas del resto del centro turístico o en los alrededores del campo conlleva, en ocasiones, a una segregación social.
  • Congestionamiento de tráfico: esto ha surgido como una de las consecuencias más significativas del desarrollo de algunos centros turísticos. El incremento del congestionamiento de tráfico y sobrecarga de tráfico. Problemáticas asociadas al acceso y número de los estacionamientos.
  • Descargas residuales: El equipamiento hotelero y los servicios de apoyo, así como las residencias privadas, son las principales fuentes de descargas residuales en muchos de los desarrollos turísticos. Detrás de esto se identifica la presencia de una sociedad que usando los recursos del entorno como atractivo, les otorga además la categoría de receptor de sus propios desechos. Los residuos pueden afectar el patrimonio histórico-cultural en forma indirecta (por ejemplo: contaminación visual, olores, etc.)

Agravando los anterior, en muchas ocasiones, las jurisdicciones locales no cuentan con un cuerpo legislativo adecuado para la gestión de su propio patrimonio, poseen superposición de funciones o directamente no tienen ninguna competencia porque esta se encuentra en el ámbito provincial o nacional, desconocen la jerarquía que poseen sus atractivos e incluso carecen de recursos económicos para realizar una buena intervención.

La OMT (Agenda para planificadores locales. TURISMO SOSTENIBLE y GESTIÓN MUNICIPAL. Edición para América Latina y el Caribe. 1999) sostiene que es necesario hacer viable las empresas, el negocio y la comunidad local dentro del respeto a la participación en el marco de la planificación turística sobre tres vértices: beneficios sociales y económicos para el municipio y sus habitantes; calidad y sostenibilidad ambiental y desarrollo turístico acorde a la autenticidad e identidad cultural. Una concepción desarrollista de la empresa turística en la que se incluye la conservación del entorno social y medioambiental.

En el caso cubano el desarrollo de las empresas turísticas es muy clara la concepción de uno de los axiomas del éxito basado en el desarrollo más conservación. El diseño de los proyectos se inicia con un análisis concienzudo y la aprobación del Instituto de Planificación Física y otros organismos interesados como el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente o el de salud Pública. Existe en Cuba la voluntad y la experiencia, y también los procedimientos y un cuerpo legal. Para que una inversión sea realidad, le antecede serios estudios medioambientales, el otorgamiento de una licencia que a veces incluye orientaciones que el inversionista debe cumplir al pie de la letra, supervisión, inspecciones. Si se ignora las normas, puede sobrevenir una multa de aleccionadora o hasta el cierre de la obra.

Partiendo de esta compresión de la concepción de desarrollo más conservación en nuestras construcciones en Varadero, las construcciones no pueden bloquear el paisaje, ser aplastante ni descomunales, pasar de los siete pisos o estar a menos de 100 metros del mar y 50 de la duna. En Santa Lucía los edificios no pueden ir más allá de la altura de los cocoteros, en Esmeralda los hoteles se han integrado magistralmente a la pródigo naturaleza local. Desde 1991 funciona en Cayo Coco, polo muy dinámico, un centro de investigación de ecosistemas costeros. Hasta el momento, sin que haya culminado su exploración, Cuba tiene una capacidad máxima de 170 mil habitaciones. No habrá saturación, será respetada la norma de 20 metros cuadrados de playa por turista. El desarrollo debe ser planificado por esta norma para que el desarrollo de las empresas turísticas no devenga en deterioro del medio ambiente y del propio hombre.

La empresa ética significa un paso hacia delante en la dirección de la extensión de derechos que lleva aparejada una sociedad de la información. Es un proceso de exigencia evolutiva que recorre la honestidad en el proceso de producción, que actúe con criterios de sostenibilidad y respeto al medio ambiente. Una “empresa ética”, nuevo modelo de empresa, en el contexto de una sociedad y una cultura globalizada.

Las próximas normas ISO serán de tipo ético, cuyo estudio está ya en fase avanzada. Estos son sus principios generales y sus requisitos éticos más básicos.

La UNESCO ha establecido cuatro tratados multilaterales para reforzar la protección del patrimonio cultural físico. Se trata del Convenio para la protección de los bienes culturales en caso de conflicto armado (Convenio de La Haya, 1954) y su Protocolo; el Convenio referente a las medidas a tomar para prohibir e impedir la importación, exportación o venta ilícita de bienes culturales (1970); y el Convenio sobre la protección del patrimonio mundial cultural y natural (1972). Estos cuatro instrumentos aplicables al patrimonio cultural, sea cual sea la región del mundo a la que pertenezca, constituyen un código de protección, válido tanto en caso de conflicto (Convenio de La Haya) como en tiempos de paz (bienes, muebles en 1970; bienes inmuebles en 1972).

Los principios éticos fundamentales en la concepción de la empresa

La ética empresarial no es, un concepto nuevo, pensadores como Max Weber y Georg Simmel mostraron que este término está relacionado con el capitalismo renano y la tradición protestante.

  • Transparencia que llega a todas las partes interesadas. La información relevante y legítima referente a los objetivos, actuaciones, omisiones, resultados, riesgos…. que permitan en cada caso reconocer la correcta aplicación del código ético de conducta.
  • Información comprensible. Se entregará a los interesados de manera inteligible y comprensible, con la frecuencia necesaria.
  • Implementación con acciones concretas del código de ética de conducta.
    Mejora continua en el ejercicio de la responsabilidad ética, social y medioambiental.
  • Posibilidad de verificar los datos del sistema de gestión ética.

La sociedad informatizada está exigiendo que el comportamiento de las empresas y organizaciones integre inteligencia y sensibilidad, ciencia y conciencia y desarrollo y respeto.

La gestión de toda empresa debe estar amparada por la base de todo código ético, que es el respeto por los derechos fundamentales, ya que la empresa la personifican hombres en cada área de gestión. Pero empíricamente podríamos preguntar ¿Cómo podemos medir la ética en las empresas? En el plano académico existen concepciones diferentes, veamos la concepción de Irene Samper Ratés, autora que afirma que la gestión ética va inherente a la gestión por valores, institucionalizada a través de medios tales como.

  1. Declaración de valores corporativos
  2. Códigos de conducta empresarial
  3. Balance social
  4. Mención del cumplimiento de códigos éticos en informes anuales
  5. Comités de ética
  6. Programas de formación en ética empresarial
  7. Figuras como el “Defensor del cliente”, “Defensor del inversionista”etc. Garantizando los derechos y obligaciones de los sujetos.

El sistema para la gestión ética debe formar parte del sistema de gestión de la empresa. Gestionar una empresa bajo criterios éticos implica en un primer estadio medir la capacidad humana de la propia empresa.

Evaluación y certificación de la gestión de empresas éticas

Las normas certificables y evaluables de la gestión de empresas éticas son producto de las necesidades de la sociedad, en relación con los comportamientos sociales, económicos y medioambientales de mismas. Estas normas abarcan las áreas de gestión de la empresa y se basan en:

  1. Área de alta dirección
  2. Área de relaciones con los clientes
  3. Área de relaciones con los proveedores
  4. Área de relaciones con el personal propio de la empresa
  5. Área del entorno medio ambiental
  6. Área de relaciones con el entrono social
  7. Área de relaciones con el accionista
  8. Área de relaciones con la competencia
  9. Área de relaciones con los administradores

Gestión de empresas éticas y valores:

  • Dirección —————– Compromiso
  • Publicidad —————- Comunicación veraz
  • Gestión ——————- Eficiencia y competitividad
  • Financiación ————– Transparencia
  • Clientes ——————- Honradez y lealtad
  • Personal —————— Respeto y motivación
  • Entorno social ———— Responsabilidad

Rasgos éticos de la nueva cultura empresarial

El conjunto de todos estos rasgos constituyen exigencias que los nuevos retos plantean a la gestión empresarial.

  1. Empresarios participativos: construcción de proyectos de empresa, en los que la cultura se sustituye a la racionalidad tecnocrática, al diseño cualitativo, a la eficacia inmediata, la adhesión a la coerción, y la dinámica común y la movilización individual dependen de la participación de todos en el proyecto de la empresa y del esclarecimiento de los valores comunes.
  2. Empresa de excelencia: proceso en el que se reemplaza la coerción burocrática por los ideales compartidos. No bastan las transformaciones técnicas, ni las promociones internas, sino que implica un cambio de las mentalidades, modificar la relación del individuo consigo mismo y con el grupo, producir asalariados creativos, capaces de adaptarse y comunicarse. Partiendo de estas concepciones, las claves de la nueva racionalidad son: autoridad disciplinaria; enriquecimiento de responsabilidades, delegación de poderes y desburocratización; actitud de escucha y diálogo; medidas de redistribución de beneficios, políticas de formación permanente del personal; empresarios participativos y horizontales.
  3. Capacidad creativa: la finalidad real de la empresa consiste en innovar y crear riquezas.
  4. Responsabilidad por el futuro: la necesidad de la gestión a largo plazo obliga a reconciliar el beneficio y el tiempo.
  5. Capacidad comunicativa: toda organización precisa una legitimación social, que se “se vende” comunicativamente. El respeto a las normas morales es también un imperativo de relación pública, ya que es preciso crear un entorno afectivo.
  6. Identificación de los individuos y de las empresas: inserción de los individuos en grupo y desarrollo del sentido de pertenencia.
  7. Personalización de la empresa y generación de un capital de simpatía: sintonía con los consumidores, que les lleva a preferir esa determinada empresa y sus productos.
  8. Cultura de la comunicación: la moral impulsa la creatividad de los especialistas de la comunicación y funciona como un útil de diferenciación y personalización de la empresa.
  9. Cultura de la confianza: las imágenes de eficiencia han sido sustituidas por la confianza entre la empresa y el público, por ejemplo la imagen de responsabilidad social y ecológica de la empresa, con la que se trata de establecer un lazo de confianza entre la empresa y el público.
  10. Cultura empresarial: implica compartir creencias que despiertan en las persona no solo como cosa moral, de un marco deontológico que ofrece por su cumplimiento ninguna recompensa a cambio, sino una moral de rentabilidad. La moral entendida de un peculiar modo, es económicamente rentable, porque cualquier empresa para sobrevivir, ha de disponer hoy de un sólido grupo de creencias sobre las que asentar su política y sus acciones. Es decir la cultura empresarial similar a la médica o ecológica configura formas de vida peculiares, cada vez menos opcionales para quien tenga afán de sobrevivir y triunfar.

Recurso didáctico de apoyo