Ecología y medio ambiente

Contaminación ambiental, causas y efectos

Introducción

De acuerdo con la Real Academia Española, se entiende por contaminar a la acción de alterar nocivamente la pureza o las condiciones normales de una cosa o un medio por agentes químicos o físicos.

En consecuencia, la contaminación ambiental es la introducción al ambiente de compuestos químicos ajenos que alteran su estructura o funcionamiento. Estos compuestos suelen ser productos secundarios o residuos de los diversos procesos de producción mediante los cuales el hombre transforma los recursos bióticos y abióticos de la naturaleza para generar productos que utilizamos en nuestra vida cotidiana.

La contaminación ambiental afecta directa e indirectamente la salud de las poblaciones, no solo de los seres humanos, sino de todas las especies que habitan el planeta y, por lo tanto, altera el equilibrio de los ecosistemas. Lo grave de esta situación es que en la actualidad los ecosistemas están expuestos a mezclas de contaminantes. Este contacto puede darse durante los procesos de extracción, producción, distribución o utilización de los diversos bienes, como medicamentos, energéticos, fertilizantes, alimentos, productos industriales, entre otros.

Durante todas estas fases, los residuos son emitidos al ambiente (aire, agua, suelo) y generan impactos diversos, según el medio sobre el cual sean depositados. Revisemos con más detalle estos impactos.

Contaminación del aire

Desde que el ser humano apareció en la Tierra y dominó el fuego ha emitido contaminantes al aire; sin embargo, estas emisiones se incrementaron drásticamente a partir de la Revolución Industrial, que inició en el Reino Unido a finales del siglo XVII. La causa fue que se descubrió el poder térmico del carbón mineral y se produjo maquinaria que mediante la quema de este combustible hacía los procesos más rápidos que con el trabajo manual, que hasta entonces se realizaba, y con ello se incrementaron los niveles de producción. Esta forma industrial de trabajo se expandió por todo el mundo y poco a poco se fue introduciendo el petróleo como el principal combustible.

Dado que la maquinaria no ha sido nunca eficiente en quemar todo el combustible para convertirlo en energía aprovechable, una gran cantidad del mismo se emite a la atmósfera en forma sólida, como partículas suspendidas, y en forma gaseosa, como dióxido de carbono, compuestos orgánicos volátiles (COV), óxidos de nitrógeno y azufre.

Esta quema incompleta del carbón, y posteriormente del petróleo, fue lo que provocó una acumulación sin precedentes de contaminantes en el aire en las principales ciudades industriales del mundo. Uno de los casos más dramáticos de contaminación atmosférica fue el registrado en 1952, en Londres, Inglaterra, donde durante cuatro días consecutivos al inicio del invierno la población quemó más carbón para hacer frente al frío invernal, lo que, aunado al uso de maquinaria y automóviles, provocó la acumulación de partículas suspendidas que impedían la visibilidad, en un evento conocido como la “niebla asesina”. Dichas partículas penetraban con facilidad en las casas y otros ambientes cerrados, dejando miles de muertos en los siguientes días, tanto por asfixia como por enfermedades de las vías respiratorias.

Imagen 1. Niebla asesina en Londres, 1952

Este evento llevó a tomar conciencia de la importancia de mantener un aire limpio, por lo que se comenzó a legislar al respecto. A pesar de las experiencias del pasado, actualmente la contaminación atmosférica es un problema importante a nivel mundial. Por ejemplo, China enfrenta severas condiciones ambientales, dado que ha desarrollado su economía sin considerar los efectos en la calidad de su ambiente. Cuenta con 16 de las 20 ciudades más contaminadas del mundo. Es común encontrar imágenes como las siguientes:

Imagen 2. Contaminación actual en China

Es importante que sepas que la naturaleza también emite contaminantes a la atmósfera.

Imagen 3. Fuentes naturales y antropogénicas de contaminantes atmosféricos

Los principales contaminantes atmosféricos emitidos, tanto por fuentes naturales como por la actividad humana, son conocidos como contaminantes primarios, los cuales, al reaccionar con otros compuestos atmosféricos, producen los contaminantes secundarios:

Veamos con más detalle cada uno de estos contaminantes:

  1. Ozono. es un contaminante secundario que se forma a partir de los óxidos de nitrógeno y los COV; las reacciones químicas que le dan origen se ven favorecidas por la presencia de oxígeno atmosférico y luz solar. La concentración de ozono en la troposfera es baja (20 a 100 moléculas de ozono por cada mil millones de moléculas de aire), en la estratosfera la concentración incrementa a 12 mil moléculas por cada mil millones de moléculas de aire. Sin embargo, debido a la contaminación, el ozono troposférico se incrementa por la combustión de combustibles fósiles. A este ozono se le conoce como “malo”, debido a que está en contacto directo con los organismos vivos y lo respiramos, generando diferentes efectos nocivos. También disminuye el crecimiento de las plantas, como los cultivos y los bosques. En cambio, el ozono estratosférico se denomina ‘bueno’ porque, como estudiaste en Geografía y vimos en el bloque anterior, absorbe las radiaciones UV-B, que son las que provocan cáncer de piel, cataratas y daños en el sistema inmunológico de los seres humanos; también daña el crecimiento de las plantas y a los ecosistemas acuáticos. El ozono troposférico que nos daña no puede migrar a la estratosfera, por lo tanto, si se destruye el ozono de esta región, perdemos la protección que de forma natural nos aporta la atmósfera contra la radiación solar.
  2. Partículas suspendidas. comprenden partículas sólidas o líquidas que se encuentran en el aire, sean orgánicas o inorgánicas, que van desde polen hasta metales y otros compuestos. Se dividen según su tamaño en gruesas (hasta 10 µm) y finas (menores de 2.5 µm).
  3. Monóxido de carbono. es un gas producto de la combustión incompleta de los derivados del petróleo; los vehículos de transporte son responsables de más del 90% de su emisión.
  4. Dióxido de azufre. es un contaminante primario producto de las emisiones volcánicas, pero también de la quema de combustibles fósiles. Es fácilmente soluble en agua y al entrar en contacto con ella forma ácido sulfúrico.
  5. Dióxido de nitrógeno. es un contaminante primario derivado de los procesos de combustión. Al combinarse con agua da lugar a la formación de ácido nítrico, y también es uno de los precursores del ozono.
  6. Compuestos orgánicos volátiles (COV). muchos de estos compuestos son producidos por la propia vegetación. Juegan un papel importante en la química atmosférica debido a que son precursores del ozono y varios de ellos son altamente tóxicos, como el benceno.
  7. Gases de efecto invernadero (GEI). la atmósfera de la Tierra funciona de una forma similar a los vidrios de un invernadero. Los gases permiten pasar la radiación solar infrarroja, pero no la dejan escapar, es decir, la retienen y con ello se produce un efecto de calentamiento al interior del mismo.
Imagen 4. El efecto invernadero. A la izquierda, el proceso natural; a la derecha, el calentamiento global producido por el hombre a partir de la quema de combustibles fósiles. Abajo, la variación histórica de la temperatura como consecuencia del incremento en la quema de combustibles fósiles, y con ello, el incremento de las emisiones de gases de efecto invernadero que atrapan y retienen la radiación infrarroja, produciendo un aumento de la temperatura del planeta

La presencia natural de estos gases en la atmósfera –producto del vulcanismo, la vegetación y los océanos– permitió el desarrollo de la vida en la Tierra, ya que este calentamiento natural ha mantenido y regulado la temperatura del planeta durante su curso evolutivo. Sin el efecto invernadero, la temperatura terrestre sería aproximadamente 33 ºC más fría, por lo cual el agua de toda la hidrosfera estaría congelada y probablemente no se habría desarrollado la vida en nuestro planeta.

Dada la importancia de los GEI en la regulación de la temperatura, es de suponer que un incremento en su concentración atmosférica producirían un calentamiento mayor, porque habrá más moléculas atrapando y reteniendo calor.

Esto es justo lo que ha sucedido desde la Revolución Industrial del Siglo XVIII. La quema de combustibles fósiles, como el carbón y los derivados del petróleo, ha incrementado las emisiones de dióxido de carbono y óxido nitroso. Pero también otras actividades humanas, como la agricultura y la ganadería, han contribuido a incrementar las concentraciones de GEI en la atmósfera durante las últimas décadas, como se observa en la siguiente figura.

Imagen 5. a) Emisiones anuales de GEI antropógenos entre 1970 y 2004. b) Parte proporcional de diferentes GEI antropógenos en las emisiones totales en el año 2004, en
términos de CO2 eq/año. c) Parte proporcional de diversos sectores en las emisiones.

En el bloque anterior revisaste los ciclos del carbono y del nitrógeno, y seguramente recuerdas que estos elementos son transformados por los microorganismos del suelo y emitidos a la atmósfera como CO2 o nitrógeno, bajo condiciones aeróbicas. Pero si el suelo está saturado con agua, entonces la transformación procede vía anaeróbica y los microorganismos producen y emiten hacia la atmósfera CH4 y N2O. Ésta es la causa de que la agricultura y la transformación de residuos o materia orgánica sean fuente de GEI.

En la figura anterior puedes ver que el principal gas de efecto invernadero es el dióxido de carbono, emitido básicamente por la quema de combustibles fósiles y la deforestación (recuerda que las plantas consumen CO2 atmosférico para producir glucosa mediante la fotosíntesis, si se deforesta la vegetación se disminuye el consumo de CO2 y se incrementan sus concentraciones en la atmósfera), que en conjunto contribuyen con 73.9% de emisiones de CO2 del total mundial anual.

El siguiente gas en importancia es el metano, producto de la agricultura y de la descomposición de la materia orgánica, y el tercero es el gas óxido nitroso, producido también por la agricultura.

La energía recibida por el Sol es mayor en el ecuador (región tropical) que en los polos, por lo que el aire se calienta más en la zona ecuatorial. Como el aire caliente es menos denso, entonces asciende y se traslada hacia los polos, generando el movimiento de las masas de aire en un proceso denominado circulación general de la atmósfera, como se observa en la figura siguiente:

Imagen 6. Circulación general de la atmósfera.

Esta circulación de las masas de aire, como lo estudiaste en Geografía, transporta los contaminantes de una región del mundo a otra, por ello los compuestos tóxicos emitidos en una región tienen efectos a escala mundial, como lo hemos visto con el ozono y en este caso con los GEI. Los países industrializados son los principales emisores de gases de efecto invernadero.

Imagen 7. Principales países y regiones emisoras de GEI

Efectos de los contaminantes atmosféricos

Has estudiado cómo las diversas actividades antropogénicas producen y emiten contaminantes a la atmósfera. Ésta tiene una capacidad de autodepuración, por lo cual puede transformar ciertos contaminantes, pero si la carga de emisiones es mayor a la capacidad de autodepuración, entonces irremediablemente se verá afectada. Los siguientes son algunos de los principales efectos derivados de la emisión de contaminantes a la atmósfera:

Daños a la salud humana

La principal vía de entrada de los contaminantes atmosféricos al cuerpo es la inhalación del aire troposférico contaminado. En la siguiente figura se resumen los principales efectos sobre la salud provocados por cada contaminante.

Imagen 8. Efectos de los contaminantes del aire en la salud
Fuente: Calidad del aire en la Ciudad de México. Informe 2010

Lluvia ácida

Es la deposición (caída) de ácidos atmosféricos arrastrados por la lluvia, nieve y niebla. Los ácidos se forman por la reacción de contaminantes, como los óxidos de azufre (SOx) y de nitrógeno (NOx), que son emitidos a la atmósfera, principalmente por los motores de los automóviles, las plantas termoeléctricas (que producen la electricidad a partir de combustibles fósiles) y por la industria misma.

Estos óxidos se combinan con el vapor de agua de la atmósfera y dan lugar a la formación del ácido sulfúrico (H2SO4) y nítrico (HNO3), como puedes apreciar en la figura siguiente.

Imagen 9. Formación de lluvia ácida

Ambos ácidos son muy solubles en agua, por lo cual son arrastrados con la lluvia y depositados en los ecosistemas.

Recordarás que las sustancias ácidas tienen un pH por debajo de 7. La lluvia ácida tiene valores de pH entre 4 y 3, por lo cual, cuando se deposita sobre el suelo o el agua, los acidifica y los daña, pues la mayoría de los organismos en la naturaleza requiere pH entre 6 y 7 para desarrollarse adecuadamente.

El efecto nocivo de la lluvia ácida genera daños también en los ambientes urbanos, ya que degrada los materiales de construcción, corroe las estructuras metálicas y daña los edificios y monumentos históricos.

Disminución de la capa de ozono

La destrucción de la capa de ozono ‘bueno’ (estratosférico), se verificó sin control en décadas anteriores, debido a que se emitieron a la atmósfera contaminantes con cloro y bromo, conocidos como clorofluorocarbonos (CFC), hidrofluorocarbonos (HFC), halones y bromuros. Estos gases se acumulan en la troposfera porque no se disuelven con la lluvia, luego son transportados por el viento hacia la estratosfera, donde se vuelven muy reactivos y participan en una serie de reacciones químicas aceleradas por la radiación solar. La consecuencia de estas reacciones es la destrucción del ozono estratosférico y con ello la disminución de la capa de ozono “bueno”, por lo cual existe un incremento de la radiación ultravioleta –parte del espectro de radiación solar– que ingresa a nuestro planeta. El proceso completo se observa en la siguiente figura.

Imagen 10. Reacciones químicas implicadas en la disminución de la capa de ozono

El primer instrumento para medir el ozono fue desarrollado por Gordon M.B. Dobson en 1920; la unidad de medida del ozono en la atmósfera son las “unidades Dobson”, en honor a este científico.

A partir del desarrollo de este instrumento se comenzaron a hacer diferentes mediciones en todo el mundo, y fue en la década de 1980 cuando se descubrió un agotamiento del ozono en la Antártida, al cual se le denominó el “agujero de la capa de ozono”, debido a que cuando se miraba a la Antártida desde el espacio, era justo lo que se apreciaba.

En esta figura puedes observar cómo se veía la capa de ozono en 1979, y el incremento de este agujero hacia 1987 y en años subsecuentes, de tal suerte que toda la Antártida presentaba un agotamiento de la capa.

Imagen 11. Incremento histórico de 1979 a 2011 del agujero de la capa de ozono en la Antártida

Ante esta situación, la comunidad mundial se reunió en Montreal, Canadá, en 1985, para establecer el denominado Protocolo de Montreal, que regula la emisión de sustancias que agotan la capa de ozono. Dichas sustancias son los CFC y los compuestos bromados que se utilizaban en la mayoría de los sistemas de refrigeración, aire acondicionado y extintores de fuego.

A partir de 1987, 180 países ratificaron el Protocolo, lo cual significó una disminución de la emisión de estas sustancias a la atmósfera. No obstante, el tiempo de vida media de los CFC es de más de 100 años, por lo cual, aún cuando se dejen de emitir completamente, sus efectos continuarán durante el próximo siglo.

El agotamiento ha sido gradual y actualmente se sigue registrando, pero es mayor en las latitudes polares y menor hacia el ecuador terrestre. La destrucción masiva en los polos –sobre todo en la Antártida– se debe a que durante el invierno se tienen temperaturas muy bajas que permiten la formación de nubes estratosféricas polares (que concentran el cloro y el bromo), además el aire en esta temporada queda aislado, lo cual promueve la destrucción de la capa de ozono.

Calentamiento global

El calentamiento global es el incremento de las temperaturas promedio terrestres y marinas mundiales. Como se explicó en párrafos anteriores, existe evidencia de que en los últimos 50 años han incrementado las emisiones de GEI como consecuencia de un aumento en la quema de combustibles fósiles, lo cual ha venido de la mano de un incremento de la temperatura promedio mundial.

Como estudiaste en Geografía, la Organización Meteorológica Mundial y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) crearon, en 1988, el Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés), cuya función es monitorear y analizar detalladamente el cambio del clima en el mundo. Este panel está integrado por científicos de diferentes países, incluido México.

Las observaciones y proyecciones realizadas por el IPCC establecen, con base en evidencias científicas, que el acelerado cambio de la temperatura es una consecuencia del incremento de los GEI a partir de la Revolución Industrial. Se estima que, de continuar la tendencia actual de emisiones, para el 2020 la temperatura del planeta habrá incrementado varios grados centígrados desde entonces, lo cual traerá graves consecuencias para los ecosistemas y con ello para los seres humanos.

Ante tal situación, en 1992, durante la Cumbre de la Tierra celebrada en Río de Janeiro, Brasil (también conocida como la Cumbre de Río), los países asistentes, preocupados por la situación ambiental mundial, decidieron adoptar la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC), con el objetivo de lograr la estabilización de las concentraciones de GEI en la atmósfera.

Fue hasta 1997 que la CMNUCC adoptó el instrumento legal que formalizaba la intención de los países firmantes de disminuir sus emisiones de GEI. Este instrumento es el Protocolo de Kyoto y tenía metas claras de reducción, sobre todo para los países desarrollados que son los principales productores de gases de efecto invernadero.

Dado que las metas de reducción de GEI implican cambios en los procesos productivos, Estados Unidos y China, que son los principales emisores de GEI, no ratificaron la firma de convenio. En 2012 Canadá, Rusia, Nueva Zelanda y Japón se retiraron también. A pesar de estas complicaciones políticas y de toda la polémica derivada de los intereses económicos, actualmente existen 200 países adheridos al Protocolo, y la meta es que para 2020 se puedan disminuir las emisiones de GEI al nivel de las que se tenían en el año de 1990.

Contaminación del agua

Casi 70% de la superficie del planeta está cubierta por agua. Sin embargo, no toda el agua está disponible para el consumo humano. ¿Recuerdas la distribución del agua en el planeta?

Imagen 12. Distribución del agua en el planeta Tierra

Puedes ver que de toda el agua existente en la Tierra, el 97% es salada porque se encuentra en los océanos y los mares, el 3% es agua dulce, es decir, podría ser apta para el consumo humano, no obstante, de ese 3%, el 68.7% se encuentra congelada en los glaciares, un 30.1 % es agua subterránea y se encuentra en los mantos acuíferos; del 0.9 % restante, sólo su tercera parte, es decir; 0.3% son aguas superficiales que podemos observar en lagos (87%), pantanos (11%) y ríos (2%). En consecuencia, aún cuando el agua es abundante en el planeta, sólo una pequeña fracción está disponible para que podamos utilizarla. Cuando lo hacemos, la contaminamos y la descargamos sobre las aguas superficiales, contaminando el 0.3% del 3% de agua dulce.

Con esta información puedes inferir que el agua tiene diversos usos y, por lo tanto, se requieren diferentes estándares de calidad específicos para cada uso: urbano, agrícola, industrial, doméstico y consumo humano.

Imagen 13. Diferentes usos del agua

Cuando hablamos de calidad del agua nos referimos a la cantidad de gases, sales, partículas y contaminantes disueltos o en suspensión, así como la cantidad de bacterias o microorganismos que contiene. Por lo tanto, al referirnos a la calidad del agua se pretende señalar que por su composición física, química y biológica debe contribuir a mantener la comunidad de organismos que la utilizan y a proteger la salud pública.

De esta forma cada tipo de uso que damos al agua requiere condiciones diferentes. Por ejemplo, la de uso industrial necesita mantener un contenido bajo de sales, porque éstas se acumulan y depositan en las tuberías de la maquinaria, taponándolas. Dependiendo del consumidor final de los diferentes cultivos, es el tipo de agua que se requiere; por ejemplo, si se tienen cultivos forrajeros, que serán consumidos por el ganado, se puede utilizar un agua pretratada que elimine las bacterias y algunos contaminantes, mientras que si es para riego de productos para consumo humano requiere un nivel de calidad más alto.

El suelo hará la retención o filtro del resto de los solutos del agua y no permitirá que pasen al cultivo, pero si el consumidor final es el ser humano, se requiere agua potable para evitar la contaminación de los vegetales y hortalizas y eliminar posibles problemas de salud pública.

El agua para uso urbano y doméstico requiere estar libre de contaminantes y patógenos, y si es para consumo humano se requiere que sea de alta calidad, que sea agua purificada, con bajo contenido de sales, sin patógenos ni contaminantes de ningún tipo.

En consecuencia, de la pequeña cantidad de agua dulce que tenemos disponible en el planeta para consumo humano, debemos procurar su buen uso para evitar su contaminación y así asegurar que se pueda proveer a la población mundial del recurso, pero también necesitamos que las aguas superficiales sean de buena calidad para que el resto de las especies con las que compartimos el planeta la puedan consumir para realizar adecuadamente sus procesos metabólicos.

La calidad de un cuerpo de agua, ya sea subterráneo o superficial, se ve afectado por diversos factores, como las descargas de aguas residuales domésticas, agropecuarias o industriales, y la disposición inadecuada de contaminantes en el suelo, que al ser lavados de este sistema son transportados hacia los ríos, lagos, océanos y acuíferos.

La calidad del agua se evalúa en función del uso que se le quiere dar. En general se utilizan dos métodos:

  1. Evaluación de parámetros físicos y químicos: Aquí se determinan la cantidad de gases disueltos, como el oxígeno, que será un indicador del grado de aireación del agua y que permitirá un adecuado desarrollo de la vida en ella, por ejemplo, peces y organismos acuáticos que requieren oxígeno para vivir. Se evalúa también la concentración de compuestos de nitrógeno y fósforo, que también permitirán un adecuado desarrollo de la vida –recuerda que cuando revisaste los ciclos biogeoquímicos estudiaste que estos dos elementos son necesarios para los organismos. Finalmente se analiza también la cantidad de sales o contaminantes, como los metales pesados, que pueden llegar a ser tóxicos para los organismos.
  2. Evaluación de parámetros biológicos. Si consideras que muchos de los problemas de contaminación del agua derivan de la descarga de aguas residuales que se hace sobre ríos, lagos, lagunas e incluso el mar, entonces te puedes dar cuenta que un parámetro importante de contaminación son las bacterias fecales, y unas de las más importantes en este categoría son las coliformes, que se introducen al ambiente a través de las heces de los seres humanos y animales. Por lo cual un agua que tiene ausencia de este tipo de bacterias se considera biológicamente segura.

Contaminación del suelo

Las diversas actividades humanas, como la agricultura, ganadería, extracción de petróleo, producción de energía, los procesos industriales, las actividades urbanas y domésticas, producen residuos que de una u otra forma son depositados o enterrados en el suelo.

Como has revisado, el suelo cumple diferentes funciones en los ecosistemas, una de ellas es que filtra y amortigua los contaminantes por su capacidad de retenerlos en la fracción sólida (materia orgánica y los minerales que lo componen), de esta forma evita que los compuestos tóxicos sigan su ruta a través de los ecosistemas y contaminen los cuerpos de agua, o se acumulen en las plantas o animales. No obstante, al igual que el aire y el agua, esta capacidad filtro tiene un límite, y si la carga contaminante (cantidad, concentración y tiempo de depósito) excede dicha capacidad, irremediablemente el suelo se contaminará, permitiendo la diseminación de los contaminantes hacia los ecosistemas, en un proceso que se conoce como bioacumulación.

Imagen 14.Proceso de bioacumulación de contaminantes

Como ya sabes, todo en la naturaleza está interconectado, por lo cual la contaminación de uno de los compartimientos (agua, aire o suelo) tiene efectos directos sobre los otros. A continuación te mostramos una figura que resume los principales contaminantes de los suelos, sus fuentes y posibles rutas de diseminación en los ecosistemas.

Imagen 15. Proceso de bioacumulación de contaminantes
  1. Metales pesados. Causas: producto de los procesos industriales, la minería y descargas de aguas residuales contaminadas. Efectos: daños en el sistema nervioso y el hígado, precursores de cáncer.
  2. Pesticidas, plaguicidas y herbicidas. Causas: aplicados a los cultivos en cantidades excedentes. Efectos: cancerígenos y daños al sistema nervioso.
  3. Nitratos. Causas: fertilizantes aplicados a los cultivos, acumulación de abono orgánico, residuos de cultivos y aplicación de aguas residuales. Efectos: emisión de óxido nitroso a la atmósfera (por transformación anaeróbica), inhibe el transporte de oxígeno a la sangre, eutrofización de los cuerpos acuáticos.
  4. Hidrocarburos. Causas: derrames petroleros durante su extracción, transporte y uso. Efectos: cancerígenos, incluso a bajas dosis de exposición.
  5. Disolventes clorados: Causas: aguas residuales de la fabricación de aparatos electrónicos, productos de limpieza, plásticos. Efectos: desórdenes reproductivos y cancerígenos.
  6. Si el suelo pierde su capacidad de filtro y amortiguadora, el depósito de estos contaminantes producirá la bioacumulación a través de las cadenas tróficas, incluidas las especies acuáticas y aéreas.
  7. Se degrada el suelo y se pierden todas sus funciones.
  8. Eutrofización: acumulación de nitrógeno que produce una gran cantidad de algas que impiden el paso de la luz a profundidad, por lo tanto, disminuyen las poblaciones de peces y organismos acuáticos.
  9. Bioacumulación en las cadenas tróficas acuáticas.
  10. Acumulación de sales, arrastradas desde los suelos. Efectos: muerte de organismos que no están adaptados para vivir en aguas saladas.
  11. Acuíferos contaminados. Se tienen que buscar otras fuentes de agua potable para las poblaciones cercanas.

Los efectos de la contaminación del suelo son, como ya hemos mencionado, la pérdida de sus funciones, lo cual lleva a los siguientes problemas a escalas regionales y mundial.

Desertificación

Es la pérdida de la productividad de las tierras como resultado de la sobreexplotación o la contaminación de los suelos. Es particularmente importante en las regiones áridas y semiáridas del mundo, dado que por las condiciones ambientales, estos suelos son muy susceptibles a la degradación.

Si recuerdas los biomas que revisamos, podrás darte cuenta que en las regiones con escasez de lluvia vive una tercera parte de la población mundial que, además de enfrentar la amenaza de la falta del agua, también es posible que no pueda cubrir sus necesidades alimenticias debido a la desertificación de sus suelos.

De acuerdo con el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), a escala mundial la desertificación abarca más de 3.5 millones de ha, lo cual representa 25% de la masa terrestre y amenaza el sustento de más de mil millones de personas en aproximadamente 100 países.

Con el suelo desertificado se pierden las siguientes funciones:

  1. Provisión de alimentos para todas las especies, incluidos nosotros.
  2. Capacidad para soportar diversos ecosistemas, por lo cual la biodiversidad disminuirá por falta de recursos.
  3. Pérdida de la capacidad filtro y amortiguadora, por lo cual los contaminantes
    se diseminarán rápidamente por los ecosistemas.
  4. No se podrán utilizar los suelos como depósito de desechos.
  5. Se alterarán los ciclos biogeoquímicos, como el del nitrógeno y el carbono, por lo cual incrementarán los GEI y se acelerará el cambio climático.
  6. El ciclo hidrológico también sufrirá alteraciones y habrá menos agua disponible.

Deforestación

Con la pérdida de suelos productivos por desertificación viene otro gran problema, porque la población mundial necesita alimentos y recursos, razón por la cual se talan los bosques y selvas para utilizarlos como suelos para cultivo o ganadería, muchas veces para reponer los espacios perdidos por la desertificación. A esta pérdida forestal se le conoce como deforestación y es una práctica que va en aumento a nivel mundial. Observa en el siguiente mapa la pérdida de la cobertura original de los bosques en el mundo.

Imagen 16. Deforestación de los bosques en el mundo

La pérdida de la vegetación tiene los siguientes impactos altamente negativos:

  1. Pérdida de la biodiversidad.
  2. Incremento del cambio climático: los bosques consumen CO2 atmosférico a través de la fotosíntesis, por lo cual funcionan como sumideros de este gas y
    evitan su acumulación en la atmósfera. Así, hay menos moléculas de dióxido de carbono que puedan atrapar y retener calor e incrementar la temperatura.
  3. Absorben agua en sus doseles, por lo cual favorecen el ciclo hidrológico y contribuyen a la recarga de acuíferos.
  4. La cubierta vegetal favorece la agregación del suelo y evita que este se pierda por erosión hídrica o eólica.
  5. El espeso dosel de los bosques regula la temperatura de estos ecosistemas, por lo cual se favorece la diversidad de especies en estos biomas.

Pérdida de biodiversidad

La desertificación y la deforestación, así como los métodos de sobreexplotación y consumo del hombre, están provocando una pérdida acelerada de la biodiversidad. Algunos científicos estiman que se extinguen entre 150 y 200 especies cada 24 horas. Este episodio de extinción es el más grande que se ha experimentado en los últimos 65 millones de años, cuando desaparecieron los dinosaurios.

Si solo consideramos la diversidad de vertebrados, los números son alarmantes, como se muestra a continuación.

Imagen 17. Pérdida de vertebrados alrededor del mundo

A esta disminución de vertebrados hay que agregar la pérdida de organismos invertebrados, como insectos, animales marinos, plantas, hongos, microorganismos, entre otros.

Además de la deforestación, se prevé que el cambio climático será una de las principales amenazas para la biodiversidad. De hecho, se estima que entre 20 y 30% de las especies de plantas y animales conocidas hasta la fecha estarán en riesgo de extinción si la temperatura mundial incrementa de 1.5 a 2.5 ºC (IPCC, 2007).

Al perder la biodiversidad, nuestro bienestar se afecta en los siguientes aspectos:

  1. Se pierde la fuente de materias primas (madera, plantas medicinales, fuente
    de fibras para ropa, etcétera).
  2. Se pierden los servicios culturales y estéticos que nos brindan los ecosistemas.
  3. Los ecosistemas se alteran y dejan de proveer los servicios ecosistémicos que de ellos obtenemos.

Fuente: Secretaría de Educación Pública. (2016). Ecología y medio ambiente. Ciudad de México.