Servicio doméstico

Formación de personal doméstico encargado de lavandería

Introducción

Lavar la ropa es una tarea que toda persona independiente tiene que hacer en algún momento. Afortunadamente, no tiene que ser difícil o extremadamente lento, sin embargo se precisan de conocimientos específicos para tener éxito en esta actividad.

El personal doméstico de lavandería conocen la forma de contar con los suministros adecuados para realizar su labor, además de clasificar la ropa, tratar las manchas y agregar el detergente adecuado, y elegir el ciclo de lavado y la temperatura correctos para la carga de lavado.

En la presente entrada se analizan los fundamentos esenciales para realizar el lavado de ropa en el contexto del hogar.

Contenidos temáticos

  1. La ropa del tocador
  2. Las sábanas
  3. El mínimo indispensable
  4. Las fundas
  5. Colada tradicional
  6. Remojo
  7. Ebullición
  8. Aclarado
  9. Azuleo y blanqueo
  10. Escurrido y secado
  11. Lavadora
  12. Lavado a máquina
  13. Algunos consejos para los lavados
  14. Un buena instalación
  15. Los productos y el material
  16. Lave a la temperatura adecuada
  17. Colores sólidos
  18. Colores poco fijos
  19. Géneros de punto
  20.  Tejidos de lana
  21. Tejidos artificiales
  22. Tejidos sintéticos
  23. Tejidos blancos amarillentos
  24. El secado

Desarrollo del tema

1. La ropa del tocador

Existen en diferentes tejidos:

Esponja: Absorbente, que puede elegirse espesa y suave.

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Nido de abeja, ojo de perdiz o grano de cebada: Tejidos finos casi siempre de algodón o mesilla; y el hilo, cuyo gran inconveniente es el precio.

  • Encontrará un gran surtido de tamaños, desde la toalla pequeña para invitados hasta la gran toalla de baño.
  • Hallará una infinidad de colores y una gran variedad de dibujos, obtenidos ya sea por el tejido ya sea por el bordado o por el estampado.
  • Los conjuntos: toalla, guante, toalla de baño alfombrilla de baño y hasta en ocasiones bata de baño que hace juego constituyen una novedad bonita y practica, que permite que de elija un color para cada miembro de la familia.

2. Las sábanas

Para que duren más, puede adquirirlas de telas crudas. Blanquearán a medida que se vayan lavando existen de diferentes tipos como:

  • La tela de hilo: La más fina, de agradable contacto y fresca, sigue siendo muy costosa. Por otra parte se arruga fácilmente.
  • La mezclilla: Más barata, es una mezcla de hilo y de algodón. Tienen un tacto más áspero que el hilo, pero se arruga menos.
  • El algodón: Que en otros tiempos no se usaban para sábanas, ha adquirido hoy en día una notable importancia, particularmente las calidades de “fibras muy largas” muy apreciadas por lo fácil que se lavan a maquina.
  • Los tejidos sintéticos: Dan telas ligeras, inarrugables, muy fáciles de lavar y que se secan muy prontos, aun en invierno y dentro de un piso.

Las sábanas no suelen ser de ningún color. Si lo son, deberán escoger tonos pastel con rayas muy finas del mismo tono.

3. El mínimo indispensable

Por cama:

  • 3 pares de sábanas
  • 3 ó 6 fundas de almohadas
  • 2 mantas de lana
  • 2 colchas de algodón
  • 1 edredón acolchonado

Para dos camas del mismo tamaño son suficientes 5 pares de sábanas, 8 fundas de almohadas y 3 colchas. Según la dimensión de las camas, las sábanas deben de medir, una vez terminadas.

Anchura de la cama Medida de la sábana
70 a 80 cm…. 160 x 325
90 cm…. 180 x 350
100 a 110 cm… 200 x 350
120 a 130 cm……. 220 x 350
140cm…. 240 x 350
150cm…… 270 x 350

Para el tocador

  • 12 toallas de ruso
  • 6 toallas de tejido liso, en algodón
  • 12 guantes de tocador
  • 3 sábanas de bañas o 2 batas de baño

Este mínimo basta para un matrimonio joven

Para la cocina y la limpieza

  • 12 paños de cocina ordinarios
  • 6 paños para secar vasos
  • 6 toallas a paños estampados de fantasía
  • 2 ó 3 paños para los muebles

Este mínimo se aumentará y se reemplazará cada año según las necesidades.

4. Las fundas

Han de hacer juego con las sábanas. En general, se compra un juego compuesto de sábana de abajo y de su funda. Ya no se abrochan, todo lo más se cierran por medio de cinta o con una cremallera.

Los paños de la cocina

  • El hilo: Que no dejan pelusa para los vasos
  • La mezclilla: El hilo y el algodón para la vajilla
  • El algodón: Ordinario para las cacerolas y las toallas

5. Colada tradicional

Se hace en un barreño con una espiga central. Después de haber revisado la ropa, proceda a eliminar las manchas que la colada no podrá hacer desaparecer.

Las diferentes fases de la colada son las siguientes:

Remojo

Duración mínima: de dos a tres horas, pero es preferible dejar en remojo toda la noche; el lavado se hace a continuación mucho mejor.

Sea cual fuere el producto utilizado, prepárelo en el recipiente antes de meter en él la ropa.

No rocíe la ropa de lejía o de polvos para lavar.

La ropa manchada de sangre se pondrá siempre en remojo, aparte, en agua fría o apenas tibia, ligeramente amoniacada.

Remojo de ropa nueva

Debe ponerse en remojo aparte, ya sea en agua pura, tibia, ya sea en agua ligeramente jabonosa. Sí se trata de ropa nueva de color, aunque esté garantizado su tinte como de “calidad superior”, es posible que se destiña en el primer lavado, por lo que lo más prudente será tratarla por separado la primera vez que se lave.

Remojo rápido

Es un desengrase rápido de la ropa que se lleva a cabo antes de calentar la colada. Insista en los espacios particularmente sucios (cuellos, puños de las camisas, manchas en los paños de cocina) que podrá frotar con un poco de jabón antes de poner la ropa en el barreño de la colada.

Coloque los paños de cocina o la ropa poco delicada a lo largo de las paredes interiores y a continuación disponga la ropa por capas, bien desplegada, comenzando por las sábanas y seguidamente los paños de cocina, la ropa del tocador, la ropa interior, terminando con la ropa menos sucia. Llénelo con el agua para la colada preparada en una cubeta.

6. Ebullición

Graduará el calentador de manera que la ebullición no sea tan fuerte como para que se “desborde” la lavadora, pero si lo suficiente para que la ropa sea rociada frecuentemente.

Según el grado de suciedad de la ropa la ebullición debe durar de un cuarto a media hora o más.

Una vez apagado el calentador, sumerja toda la ropa en colada para evitar la formación de marcas amarillentas.

7. Aclarado

No deje la ropa en el agua de la colada hasta que se enfríe por completo: sáquela en cuanto pueda.

Compruebe las zonas que estaban particularmente sucias y si es necesario frótelas ligeramente de nuevo.

Enjuague la primera vez con agua tibia; antes de proceder a esta segunda operación, oprima la ropa, pero sin retorcerla. Aclare por pequeñas cantidades.

8. Azuleo y blanqueo

Añada en la última fase del lavado un poco más de “añil” que neutralizará los reflejos amarillos de la ropa colada. Si ciertas manchas han resistido a la colada, pase los espacios manchados por agua con lejía.

La lejía opera mejor con agua ligeramente caliente, aunque sin pasar de los 30º, ya que el cloro sería entonces perjudicial para la ropa.

Aclárela a continuación abundantemente. Ciertos productos actuales de lavado garantizan el azuelo y el blanqueo al mismo tiempo que el lavado.

9. Escurrido y secado

Después de aclarar, ponga la ropa sobre un caballete, una barra o una tabla encima de la bañera o de la pileta de la ducha para que se escurra.

Apriétela y escúrrala ligeramente y en sentido longitudinal.

Un escurrido a mano demasiado enérgico rompe las fibras de la ropa.

10. Lavadora

Es una aparato muy útil que hace, por Ud. Un trabajo largo y penoso: su adquisición será más difícilmente amotorizada si tiene poca ropa que lavar.

Los tres tipos básicos de funcionamiento de las lavadoras son:

Las lavadoras actuales son de tres tipos, su motor eléctrico, pero para calentar el agua lo mismo puede utilizar el gas que la electricidad.

  • Maquinas de vibraciones y de corrientes de agua: En general son de tamaño pequeño. La ropa, colocada en pequeña cantidad, debe bañarse en mucha agua en cuyo seno una turbina provoca remolinos que sacuden las prendas y eliminan la suciedad.
  • Maquinas de agitador: Este dispositivo agitador gira en un plano horizontal, ora en un sentido, ora en el otro, batiendo la ropa en gran cantidad de agua.
  • Tenga presente que no debe llenarse demasiado de este tipo de máquina: la ropa ha de moverse flexiblemente en el agua.
  • Maquinas de tambor: Suspendido en un plano vertical y horizontal, este tambor provisto de agujeros para dejar pasar el agua, gira con un movimiento alternativo y la ropa se frota a sí misma en una cantidad de agua relativamente reducida.

Ciertas máquinas, enteramente automáticas, no necesitan ninguna manipulación; son las más perfeccionadas y por consiguiente, las más caras.

Otras son las semiautomáticas, exigen cierta vigilancia. Las máquinas con “programador” determinan por sí misma el tiempo de lavado o de aclarado según la cantidad de ropa.

11. Lavado a máquina

Siga las indicaciones del fabricante particularmente en lo que se refiere a los tiempos, las proporciones del detergente y las cantidades de agua y de ropa:

  • Remojo: No es indispensable más que para la ropa muy sucia. El enjabonado de las partes normalmente más sucias (cuellos, puños) se practicará con todos los tipos de lavadoras, sobre todo con las de agitador.
  • Antes de introducir la ropa en la máquina, cuide de colocar en el interior de cada vestido los tirantes o cinturones, que podrían engancharse o enrollarse en ciertas piezas de la máquina.
  • Calentamiento: Es una máquina de lavar no es indispensable hervir la ropa. Un buen lavado en agua de 80º a 85º con ropa no muy apretada es más que suficiente. Más vale dejar las prendas en la lavadora durante más tiempo que perder el tiempo hirviendo el agua.
  • Aclarado: Son necesarios tres o cuatro, el primero con agua caliente, los otros con agua tibia o fría. En las máquinas en que todas las operaciones se hacen en la misma tina, escurra la ropa después de aclararla; así se eliminará antes el jabón.

Escurrido:

Hay dos sistemas de escurrido:

  • Los escurridos con rodillos: De goma, de separación graduable, comprimen la ropa para extraer el agua, pero las distintas prendas deben ser manipuladas una a una, en lo que se invierte bastante tiempo; y los rodillos se accionan a mano.
  • Los escurridos centrífugos: A veces la cuba del escurrido es independiente y la ropa se queda en la cesta de lavado.

Este sistema evita toda manipulación de la ropa mojada. La cesta, perforada, gira a una gran velocidad, y la fuerza centrífuga expulsa el agua de la ropa.

Existen escurridores independientes muy prácticos si la colada es abundante, simplifican también mucho el secado puesto que la ropa deja de “gotear”.

12. Algunos consejos para los lavados

  • No deje que la ropa se ensucie demasiado. Es preferible lavarla más a menudo; el trabajo será más fácil y el desgaste de la ropa menos rápido, ya que tendrá que cepillar y restregar menos.
  • Antes del lavado haga el repaso necesario: si hay algún roto, evitara así que se haga mayor; y si ha puesto un remiendo, el lavado armonizara el tono entre el tejido nuevo y el antiguo.
    • Prevea la adquisición de cestas, cofres o bolsas preferentemente recipientes
    • Lave frecuentemente, si es posible todos los días la ropa interior de tejido sintético, pero no la escalde jamás.
      ventilados que podrán ser colocados en el cuarto de baño o en un lugar de fácil acceso. Cada miembro de la familia habrá de acostumbrarse a colocar en ellos su ropa sucia.
    • En un cesto, la ropa blanca o de colores vivos que puedan escaldarse. En el otro, la ropa de color y la ropa delicada.
    • Ponga aparte la ropa muy sucia o húmeda, enjuagelos y póngalos a secar uno a uno, mientras llega el día de la colada. Asegure su ventilación para evitar los malos olores y que se enmohezcan.
    • No tenga la ropa mucho tiempo sin lavar.

13. Un buena instalación

El lavadero debe ubicarse en un rincón de lavado en los sótanos, por ejemplo. Prevea fregaderos de cemento, algunas cubetas, una de ellas muy grande preferentemente de materia plástica.

También en ese lugar podrá instalarse la lavadora e igualmente un pequeño armario para guardar los productos de limpieza y lavado y el resto del material.

No se olvide sobre todo de instalar una buena iluminación. Un simple tubo de goma flexible adaptable al grifo permitirá llenar fácilmente todos los recipientes.

En un apartamento el cuarto de aseo (no la cocina), es el mejor lugar donde podrá lavar la ropa. En efecto, el fregadero debe quedar libre para lavar las verduras, legumbres y la vajilla. Además, cuando es posible, más vale no mezclar la ropa sucia con todo aquello que se refiera de cerca de la preparación de las comidas.

14. Los productos y el material para el lavado

  • Jabón en trozos comprado bastante tiempo antes de que se vaya a utilizar para que se seque; escamas de jabón para los lavados delicados.
  • Polvos, ya sean de jabón, ya sea de detergentes sintéticos, para echarlos en el agua o en la lavador. En este último caso utilice detergentes especiales que produzcan muy poca espuma, para evitar que se derrame el agua del lavado.
  • Lejía embotellada o en concentrados, que jamás se empleará pura.
  • Uno o dos cepillos de nylon o de seda que no sean duros, para la limpieza de las partes muy sucias y de las machas de grasa, una tabla para lavar.
  • Un barreño para la colada que escogerá bastante grande, de buena calidad, de hierro galvanizado; si es de gran capacidad se le aplicará un grifo de evacuación.

15. Lave a la temperatura adecuada

Lavar a la temperatura adecuada es muy importante para no dañar la ropa, por ello te recomiendo seguir las siguientes indicaciones:

  1. Ropa de algodón y de lino blanco o de color muy sólido – 75 a 90º C.
  2. Monos de trabajo – 40 a 50º C
  3. Algodones de tinte sólido, Rayón, Viscosilla, nylon – 35 a 40º C
  4. Tejidos delicados: Lana, seda, Fibras sintéticas, Algodones tratados –  25 a 35º C

16. Colores sólidos

  • Agua adicionada de jabón o de detergente.
  • Ponga la ropa en remojo.
  • Presione y frote ligeramente los espacios manchados.
  • Aclare y escurra sin retorcer.

17. Colores poco fijos

  • Lave aparte.
  • Para evitar que el tejido se destiña en el lavado, sumérjalo unos minutos en agua avinagrada antes de enjabonar; luego, lave por separado cada pieza, muy rápidamente, con agua apenas tibia y aclare enseguida con agua fría y avinagrada.
  • Deje secar la ropa aparte colocándola extienda sobre un lienzo seco.

18. Géneros de punto

Agua jabonosa no demasiado caliente (40máximo) con escamas de jabón polvote colada suave o líquido especial.Presione y estruje suavemente sin frotar. En el caso de que las manchas no desaparezcan, frótelas, pero jamás directamente con un trozo de jabón.

Aclare en varias aguas, todas a la misma temperatura ya que un cambio se temperatura del agua demasiado caliente o demasiado fría estropea las lanas

Para escurrir, apriete suavemente sobre un paño o sobre una toalla de felpa.

Extienda la prenda sobre un paño haga que recobre su forma primitiva; pero no la ponga nunca sobre un dispositivo caliente.

Existen productos de aclarado que devuelven prestancia a los géneros de punto. No espere milagros si la lana está muy estropeada y demasiado encogida.

Encargado de lavandería

19. Tejidos de lana

Haga una prueba sobre una muestra.Si desea hacer Ud. Misma ciertos vestidos tome la precaución de quitar el apresto a los tejidos antes de cortarlos; evitara así la desagradable sorpresa de encontrarse con que han encogido al lavarse.

Es siempre más difícil planchar un vestido de lana que lavarlo. Así pues, antes de lavarlo cerciórese de que sabrá plancharlo debidamente.

20. Tejidos artificiales

Lávelos con agua tibia y con escamas de jabón o detergente especial y restriéguelos suavemente, operando en una gran cantidad de agua, porque el rayón mojado se desgarra fácilmente.

Aclare en varias aguas tibias, no escurra los tejidos absorba el excedente de agua prensando el género entre dos paños de cocina o dos toallas de felpa.

Ciertas “fibrannes” encogen de un modo espectacular cuando están mojadas, pero recuperan al secarse su tamaño inicial.

21. Tejidos sintéticos

Siga los consejos de fabricante; en general, proceda como con las lanas. No, escurra los tejidos, ni siquiera a mano; provocaría arrugas que podrían ser imborrables.

Ponga cada prenda en cuanto sale de la última agua de enjuague, sobre un armazón de plástico haciéndola recuperar su forma primitiva; una falda plisada se colgará por la cintura, para que se formen de nuevo los pliegues.

Apriete los géneros de punto sin retorcerlos y séquelos extendidos.

Ocurre que las fibras sintéticas acumulan electricidad estática y de pegan a la piel, con lo que se ensucian más rápidamente.

Existen productos especiales que se agreguen al agua de aclarar para evitar estos inconvenientes o por lo menos disminuirlos.

22. Tejidos blancos amarillentos

Si se trata de un aclarado defectuoso y de un secado al sol, a veces basta con lavarlos y aclararlos de nuevo y secarlos a la sombra.

Los tejidos sintéticos se beneficiarán con un anzuelo y recobrarán una blancura más brillante.

Los productos especiales para ser utilizados después del aclarado a fin de evitar que amarilleen los algodones, los tejidos sintéticos, o la lana, no serán verdaderamente eficaces más que cuando se empleen con regularidad y antes de que se produzcan un amarilleo demasiado sensible del tejido.

23. El secado

El secado ideal se hace al aire libre o al sol: completa el blanqueo de la ropa blanca, pero puede marchitar la de color, por lo que es preferible extender las piezas poniéndolas al revés o bien tender la ropa de color a la sombra.

Ponga también a la sombra todos los tejidos sintéticos, sobre todo, los blancos, que el sol puede hacer amarillear, los géneros de punto, la ropa de texturas o de colores delicados.

Para el interior existen una gran variedad de dispositivos de secadores; de techo, de suelo, para colocar sobre bañeras, extensibles, sujetos a la pared, en forma de paraguas.

Hay también armarios secadores, provistos por dentro de varillas, así como de un elemento caliente que insufla aire caliente.

Las prendas deberán ser colgadas en ellos los más ampliamente posible; el secador se colocara delante de la ventana o de una corriente de aire.

Cuando la ropa esté seca (o medio seca) pliegue y ordene las prendas que no hayan de plancharse.

Las que necesitan un planchado se doblaran bien (en caso de las sabanas y las servilletas, está operación evitará la mitad del trabajo de planchar). Luego se colocarán en el cofre o cesta de la plancha.

Conclusión

La ropa es una parte importante de la vida diaria de las personas. La gente puede llegar a generar una buena impresión por el atuendo que usan.

Si bien algunas personas pueden considerar que el proceso de lavar la ropa, colgarlas para secarlas y doblarlas es terapéutico, la mayoría de las personas lo ven como una de las tareas domésticas más tediosas.

Es en ese contexto, donde el personal doméstico encargado de lavandería puede ocuparse de esta actividad, vigilando criterios de calidad y eficiencia de recursos, su capacitación es un aspecto clave que no puede ser obviado.

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