Ecología y medio ambiente

Ecología y ecologismo

Primero, fue necesario civilizar al hombre en su relación con el hombre. Ahora, es necesario civilizar al hombre en su relación con la naturaleza y los animales.
Víctor Hugo.

Se puede decir que desde hace 2.85 millones de años, durante el Paleolítico, cuando los homínidos (ancestros directos de los humanos actuales) utilizaban herramientas de piedra talladas, se comenzó a desarrollar un interés por el medio que les rodeaba. Para los primeros seres humanos, la observación de su entorno les permitió conocer cuáles eran los sitios y épocas donde podían encontrar alimento (frutas, semillas, peces, animales de caza). También les permitió conocer de forma empírica qué se necesitaba para que las semillas germinaran y crecieran, cuáles suelos eran más adecuados y con ello surgió la agricultura, lo que a su vez generó el paso de una vida nómada a una sedentaria.

Imagen 1. Hombre del paleolítico

Es importante que que comprendas que el ambiente está integrado por componentes abióticos (inanimados, inertes o sin vida) y componentes bióticos (vivos o animados). ¡Anímate a dar un vistazo a tu entorno, seguramente podrás identificar algunos componentes y establecer relaciones entre ellos!

Las investigaciones de naturalistas como el conde de Buffon, George Cuvier y Jean- Baptiste Lamarck dieron valiosos aportes al concepto de Ecología; sin embargo, fue hasta 1859 cuando el naturalista inglés Charles Darwin describió en su obra El origen de las especies la red de relaciones complejas y cambiantes entre plantas y animales que favorecen la supervivencia de las especies más aptas, y de esta manera se convierten en factor determinante de la selección natural. Ernst Haeckel popularizó el trabajo de Charles Darwin en Alemania, y fue el encargado de proponer el término ecología y definirlo.

El ecologismo es una ideología orientada a proteger y minimizar el impacto de la degradación del medio ambiente a escala local e incluso global, actualmente es parte de la agenda política de muchos países del mundo. El inicio de la era nuclear generó preocupación por la destrucción de la vida en el planeta. Puntualmente el ensayo nuclear de la primera bomba de hidrógeno, en 1954 por parte del gobierno estadounidense en el atolón de Bikini, en las Islas Marshall, produjo una lluvia radioactiva que afectó varios kilómetros a la redonda, esta situación generó conciencia sobre los daños que produce la radioactividad en el material genético del ser humano y sus efectos devastadores en los ecosistemas.

Esta explosión fue un gran despertar para la conciencia entre la población del planeta, ya que estaba en riesgo la supervivencia de todas las especies sobre la Tierra.

Imagen 2. Ejemplo de ecosistemas

La bióloga y ecóloga estadounidense Rachel Louise Carson (1907-1964) publicó la obra La primavera silenciosa en 1962, la cual se convirtió en un referente en la denuncia contra los efectos del uso persistente de pesticidas, en especial el DDT, sobre la vida silvestre. Seis años después, el hematólogo estadounidense Paul R. Ehrlich (1932), introdujo a la lista de preocupaciones relacionadas con la Ecología y la explosión demográfica. Hacia la década de 1970, la lista de amenazas ambientales se había ampliado aún más, incluyendo las emisiones de los automóviles, los residuos sólidos, los metales tóxicos y los derrames de petróleo, entre otros.

Conforme se fue desarrollando el pensamiento humano se fueron obteniendo mayores conocimientos a partir de la observación de la distribución de los organismos en la naturaleza, de hecho los griegos ya planteaban ideas sobre el equilibrio existente en ésta. Durante la Edad Media y el Renacimiento se registró un estancamiento del avance científico. Fue hasta el siglo XVIII, cuando ya se habían desarrollado otras ciencias, como Geología, Botánica, Zoología y Geografía, que comenzaron a surgir los llamados naturalistas.

Ellos poseían estudios especializados en las disciplinas antes mencionadas, y en general pertenecían a clases sociales pudientes, lo cual les permitía realizar diversos viajes por el mundo y con ello hacer observaciones y comparaciones sobre los organismos que habitaban en sus lugares de nacimiento y otros sitios lejanos con condiciones ambientales muy diferentes.

Entre estos naturalistas se encontraban Georges Buffon (1707-1788), Thomas R. Malthus (1766-1834), Jean Baptiste Lamarck (1744-1829) y Alexander von Humboldt (1769-1859). Todos ellos realizaron diferentes observaciones que luego servirían de inspiración para que Charles Darwin (1809-1882) y Alfred Russel Wallace (1823-1913) propusieran en 1859 su teoría de la selección natural, que introdujo la idea de que los organismos están en constante evolución, adaptándose a un medio cambiante.

Imagen 3. Resultados de la selección natural

Como puedes ver, en esta teoría ya se establece una relación muy estrecha entre los organismos y su medio. Este pensamiento evolucionista revolucionó por completo la concepción que se tenía de la naturaleza hasta ese momento. Ahora se le podía ver como una entidad en constante cambio, lo que obliga a los organismos a adaptarse a nuevas condiciones (medio ambiente), por lo cual se hace énfasis en la relación organismos-medio ambiente, que es el objeto de estudio de la ecología.

Imagen 4. Relación organismo – medio ambiente

Así, en 1866 Ernst Haeckel acuñó el término ecología, entendiéndolo como el estudio de la ‘casa’ o ambiente de los organismos y sus relaciones.

Precursores de la ecología

Una vez que Haeckel definió el campo de estudio de la ecología, esta ciencia entró en un período de maduración, donde se propusieron los conceptos y métodos que la sustentan. La ecología como ciencia está basada en modelos matemáticos que explican el flujo de energía en la naturaleza, la dinámica de las poblaciones ligada a la disponibilidad de recursos, los modelos de crecimiento poblacional, etc.

El ecologismo o ambientalismo

Fue en la segunda mitad del siglo pasado (S. XX) cuando el mundo comenzó a alertarse por los daños ambientales provocados por el desarrollo económico y social. Por ejemplo, la Segunda Guerra Mundial había heredado una radiación que se esparcía por el mundo; la Revolución Industrial (en los siglos XVIII y XIX) había favorecido la quema de combustibles fósiles, cuyos residuos contaminaban el aire de diferentes ciudades; los procesos industriales habían contaminado los ríos; y la agricultura había introducido el uso de pesticidas y fertilizantes que resultaban tóxicos a los suelos.

Ante este panorama alarmante, la sociedad comenzó a tomar conciencia de los muy graves daños generados en los ecosistemas, lo cual amenaza no solo la vida de los organismos con los que compartimos el planeta, sino que también pone en riesgo nuestra propia supervivencia.

Fue así como la ecología emergió del ámbito científico y se volvió un elemento común en los discursos de los políticos, los empresarios y las organizaciones civiles. Todos ellos utilizan los conceptos ecológicos para denunciar acciones que dañan al medio ambiente o bien para promover políticas ambientales en pro de la naturaleza. Esta preocupación social generalizada es lo que se define como ecologismo o ambientalismo.

La ecología es la bandera del ambientalismo, porque ofrece respuestas a cómo superar la crisis ambiental, dado que estudia la importancia de cada organismo en el funcionamiento de cada ecosistema. Esta comprensión permite tomar mejores decisiones y evitar un mayor deterioro del ambiente.

Ramas de la ecología

Con lo anterior te habrás podido dar cuenta que el objeto de estudio de la ecología son los organismos y sus interacciones con el ambiente para conformar los ecosistemas. Así, la ecología se divide en diferentes ramas, según diversas perspectivas, como se observa en la siguiente figura:

Diagrama 1. Ramas de la ecología

La Ecología desde una perspectiva interdisciplinaria y transdisciplinaria

Sin embargo, el entendimiento y posibles soluciones a la actual crisis ambiental requiere no solo la intervención de la visión ecológica, sino también los conocimientos de otras disciplinas biológicas y no biológicas de las ciencias naturales, (interdisciplinariedad).

Es necesario también el aporte de otras disciplinas ajenas a las ciencias naturales (transdisciplinariedad), como la sociología y la economía, que proveen de herramientas para una mejor administración de los recursos naturales de los cuales dependen todas las sociedades del mundo. Por ello, la ecología funciona como un puente entre las ciencias exactas y las sociales, de ahí que sea una ciencia transdisciplinaria.

Fuente: Secretaría de Educación Pública. (2016). Ecología y medio ambiente. Ciudad de México.