Ciencias de la salud

El cuerpo humano y la importancia de su cuidado

El cuerpo humano

El cuerpo humano es una maravilla, mientras más lo conoces, más sorpresa y admiración te causa. Cada órgano es un prodigio de arquitectura e ingeniería que funciona a la perfección. Observa tus manos, por ejemplo, ¿te has dado cuenta de cuántos movimientos son capaces de realizar? Claro, muchos. Además, las manos, a través de sus receptores sensitivos, te proporcionan una gran cantidad de información acerca del mundo exterior.

¿Y qué decir de tu oído, tus ojos, tu corazón o tu cerebro? En realidad, cada uno de tus órganos realizan funciones sorprendentes gracias a su diseño. Y, por si fuera poco, además de la función que efectúan de manera individual, intervienen en el funcionamiento de otros órganos. Veamos un ejemplo, imagina que debes huir porque estás en peligro de ser atrapado, ¿Qué pasa con tus órganos?

Los digestivos y reproductores disminuyen su riego sanguíneo a niveles que les permiten sobrevivir, aunque de momento no hagan sus funciones a plenitud; en tanto, la sangre se desvía hacia el cerebro, corazón y músculo esquelético, que tienen una función específica en la respuesta de lucha o huída. Una vez que pasa el peligro, vuelven a funcionar como lo hacían antes de la emergencia. Es decir, entre ellos se complementan para que el organismo se mantenga en óptimas condiciones.

Los órganos digestivos, el corazón, los pulmones y el riñón trabajan de manera conjunta para que el proceso de digestión se lleve a cabo. El cerebro y los órganos de los sentidos informan a todos los demás órganos de las condiciones del medio para realizar ajustes, y entre el sistema nervioso y el endocrino, regulan todas las funciones, ¿no te parece sorprendente?

Anatomía, fisiología e higiene de los aparatos y sistemas del cuerpo humano

Has visto hasta ahora los niveles de organización celular y tisular, también la manera cómo los tejidos se distribuyen para dar origen a los órganos. Ahora vas a profundizar un poco más y a aprender la manera como los órganos se agrupan para originar aparatos o sistemas y cómo contribuyen unos con otros para que el organismo realice todas las funciones que lo mantienen en una condición de homeostasis.

Anatomía, fisiología e higiene

La palabra anatomía proviene de la unión de dos vocablos griegos, a (áva), que significa a través, y temneim, que significa corte. Se define como el estudio del cuerpo humano por medio de cortes. Es común ver un órgano a simple vista y describir su morfología o forma externa; sin embargo, para observar su anatomía interna es necesario realizar cortes, lo cual también se realiza para analizar al microscopio las células que lo conforman. Con cada corte es posible tener un mayor conocimiento de la anatomía, y esto contribuye a una mejor comprensión de su funcionamiento.

Al igual que el termino anatomía, el de fisiología proviene de dos vocablos griegos, (physis), que significa naturaleza y (logos, que quiere decir estudio). Es decir, fisiología se define como el estudio de las funciones vitales de los seres vivos y de cómo el organismo las realiza: cómo siente, se mueve y adapta a los continuos cambios en el medio externo y cómo es capaz de reproducirse para perpetuar la especie.

Muchas enfermedades tardan mucho tiempo en manifestarse debido a las adaptaciones que hacen los órganos, y cuando no te enfermas con frecuencia es porque el organismo es capaz de hacer adaptaciones que te mantienen dentro de límites fisiológicos.

Además de la fisiología y la anatomía, es preciso tener conocimientos claros de cómo cuidar y proteger el cuerpo humano, y para ello nos valemos de la higiene. El término higiene también proviene del griego; de manera precisa, se deriva del vocablo Hygia, con el que se denominaba a diosa de la salud. En términos generales, se refiere al conjunto de medidas preventivas para conservar la salud.

Hoy en día, quizá te parezca increíble que antes la gente no se bañaba como lo haces ahora, que la orina y las heces fecales se encontraban en una bacinica colocada debajo de la cama y se eliminaban lanzándolas desde las ventanas, que la población no tuviese idea de cómo se transmitían las enfermedades, ni de qué desencadenaba las epidemias o que una medida tan simple como lavarse las manos pudiera cambiar el destino de pueblos completos.

En ese sentido, los estudios anatómicos y fisiológicos del cuerpo del hombre han sido paulatinos pero de gran importancia.

Homeostasis

Se define como homeostasis al estado de equilibrio en el que se mantiene el ambiente interno y que se debe a la incesante interacción entre todos los procesos reguladores del cuerpo.

Entre esos procesos reguladores del cuerpo se encuentran:

  • El organismo mantiene la temperatura corporal entre 36 y 37 °C aun cuando la temperatura ambiente es cambiante. Cuando la temperatura ambiente es elevada, las glándulas sudoríparas se activan por acción del sistema nervioso autónomo, produciendo una mayor cantidad de sudor. Después, éste se evapora al contacto con el aire atmosférico y disminuye la temperatura corporal, impidiendo que se eleve a más de 37 °C. Por el contrario, cuando hace frío, las glándulas sudoríparas no reciben ningún estímulo y la producción de sudor es casi nula; en consecuencia, la evaporación es mucho menor y no existe gran pérdida de calor por este medio. El centro regulador de la temperatura corporal está en el hipotálamo, el cual forma parte del sistema nervioso central.
  • El organismo también debe mantener la concentración de glucosa en sangre dentro de ciertos límites. Cuando comes, tu glucosa se eleva y el páncreas responde liberando insulina, la cual tiene dos efectos fundamentales: 1) favorece la entrada de glucosa en las células, con lo cual disminuye el nivel en sangre; y 2) la glucosa que sobra se almacena en el hígado en forma de glucógeno para ser utilizada posteriormente cuando sea necesario. Cuando el nivel de glucosa en sangre disminuye de manera considerable, el páncreas libera una segunda hormona, el glucagón, que tiene funciones opuestas a la insulina y libera el glucógeno del páncreas, con lo que aumenta la glucemia y puede utilizar ácidos grasos para obtener más glucosa. El resultado es que la glucemia se eleva aunque no hayas comido y se mantiene así dentro de límites fisiológicos (70 a 110 mg/dL en ayunas y no más de 140 mg/dL dos horas después de comer).
  • El agua siempre debe constituir entre 55 y 60% del peso corporal. El agua es necesaria para todas las reacciones químicas del organismo, por lo que existen mecanismos para restituir las pérdidas y mantener la hidratación adecuada. El riñón es el órgano que interviene de manera más directa en este proceso, ya que es capaz de eliminar una cantidad mayor o menor de agua en orina dependiendo de las circunstancias. Todos los días ingresa agua al organismo porque la bebes como tal y con los alimentos; además, hay una pequeña parte que se genera como agua metabólica que se produce en las reacciones celulares. Los ingresos son de 2500 ml, aproximadamente; mientras que los egresos son básicamente por orina, sudor y vapor de agua en la respiración. La suma de agua ingerida debe ser de 2500 ml, pero cuando se ha ingerido una mayor cantidad, el riñón la elimina; por el contrario, si se ingiere una cantidad inferior, el riñón reabsorbe agua y elimina una menor cantidad en orina.
  • Los niveles de sales, en particular el de cloruro de sodio, deben mantenerse como lo hace el del agua.
  • El pH (potencial hidrógeno) se mantiene constante. El pH es la concentración de iones de hidrógeno en una solución. De manera continua, el agua en el organismo está cediendo o aceptando iones hidrógeno, y cuando esto ocurre se disocia en iones hidrógeno (H+) y en iones hidroxilo (OH-). Si en una solución, la concentración de H+ excede a la de OH-, la solución es ácida; por el contrario, si la concentración de OH- excede a la de H+, la solución es básica. El pH se mide en una escala de 0 a 14, en donde el 7 corresponde a neutro, menos de 7 es ácido y arriba de éste es básico. Cabe destacar que el agua pura sin exceso de iones H- u OH+ tiene un pH de 7. Se denomina ácido a la sustancia que cede electrones y base a la sustancia que los acepta. Para que el organismo mantenga un pH ideal (7.3 a 7.4), de manera continua ocurren reacciones de este tipo por medio de soluciones amortiguadoras.
  • Las concentraciones de oxígeno y dióxido de carbono en la sangre se mantienen constantes por varios
  • mecanismos. Existen receptores centrales y periféricos que monitorean las presiones parciales de ambos gases, y si disminuye la del oxígeno o aumenta la del dióxido de carbono, entonces se realizan ajustes a nivel de los centros respiratorios del sistema nervioso central para equilibrarlos.

Aparatos y sistemas

En el cuerpo humano se reconocen 11 sistemas y aparatos. Pero, ¿por qué unos son sistemas y otros aparatos? En ambos es clara la interacción de varios órganos; no obstante, en el aparato los órganos tienen diferentes tipos de tejidos, mientras que en el sistema predomina el mismo tipo de tejido.

La función que realizan los aparatos y sistemas en conjunto es más compleja en comparación con la que realiza cada uno por su cuenta.

Figura 1. Aparatos y sistemas del cuerpo humano

Aunque se estudian por separado, todos los sistemas contribuyen a mantener la homeostasis; además, todos están regulados por los sistemas nervioso y endocrino, y por lo tanto, los desajustes en alguno de ellos alteran a otros. Un ejemplo de cómo pueden alterarse los sistemas es la diabetes mellitus 2.

Fuente: Secretaría de Educación Pública. (2015). Ciencias de la Salud I. Ciudad de México.