Ciencias de la salud

Anatomía, fisiología e higiene del aparato digestivo

Introducción

El aparato digestivo está formado por una serie de órganos que se continúan unos con otros formado un tubo que cambia de forma según el segmento del que se trate y las funciones que en éste se realicen.

Todos los segmentos del tubo digestivo están formados por capas de tejidos iguales: una serosa que lo cubre y protege, una capa muscular que le permite llevar a cabo los movimientos propios de su función y, por último, una capa de recubrimiento de tejido epitelial en la que se encuentran las glándulas. Éstas segregan las sustancias responsables de modificar la estructura química de los nutrientes y además permiten su absorción.

Figura 1. Aparato digestivo. Tomada de https://www.significados.com/aparato-digestivo/

Anatomía

  • Boca: es la vía de entrada de los alimentos
  • Faringe: tubo en forma de embudo
  • Esófago: tubo de aproximadamente 16 a 20 cm de longitud que se localiza en el cuello, tórax, atraviesa el diafragma y termina en el abdomen.
  • Cardias: primer esfínter que regula el paso del bolo hacia el estómago.
  • Estómago: constituye una dilatación del tubo digestivo situada en la porción superior y medial del abdomen, delante del páncreas.
  • Píloro: válvula inferior que conecta el estómago con el duodeno.
  • Intestino delgado: de 5 a 7 metros de longitud se divide en duodeno, yeyuno e íleon.
  • Intestino grueso: tiene forma de U invertida y rodea al intestino delgado, se divide en ciego, colon y recto.
  • Glándulas salivales: se clasifican de acuerdo a su tamaño y su función en:
    • glándulas mayores: sublinguales, parótidas y submaxilar.
    • glándulas menores: labiales, genianas, palatinas y linguales.
  • Hígado: órgano voluminoso que está ubicado en la parte superior derecha del abdomen. Recubre la vesícula biliar.
  • Vesícula biliar: Es una bolsa en forma de pera ubicada en la parte inferior del hígado. Mide de 7 a 10 cm de longitud y de 3 a 5 cm de ancho. El conducto de la vesícula biliar se une al conducto hepático común.
  • Bilis: está compuesta de: agua (82%), ácidos biliares, fundamentales en el metabolismo lipídico (12%). Colorantes biliares (sobre todo, la bilirrubina), que resultan de la degradación de la hemoglobina. Colesterol, productos de desintegración del metabolismo y sales.
  • Páncreas: es una glándula se secreción mixta porque segrega tanto enzimas digestivas (porción exócrina) como hormonas (porción endocrina). La porción exocrina es la que está involucrada de manera directa en la digestión.

Fisiología

  • Boca: En la boca, los dientes se encargan de triturar cada bocado y las glándulas salivales aumentan la producción de saliva, que al mezclarse con la comida forma el bolo alimenticio.
  • Lengua: Contribuye a la digestión porque sus músculos llevan el bolo hacia la parte posterior de la cavidad oral para facilitar la deglución, que consiste en el paso del bolo al siguiente segmento que es la faringe.
  • Faringe: Transporte el bolo al siguiente segmento.
  • Esófago: Transportar el bolo al estómago. Entre el esófago y el estómago se encuentra el cardias.
  • Cardias: Siempre se encuentra cerrado, pero el contacto con cada fracción de bolo lo abre y una vez que ha pasado se cierra nuevamente.
  • Estómago: Produce jugos gástricos que son muy ácidos y se protege con la mucosa gástrica. Sus movimientos mezclan el bolo con los jugos gástricos para convertirlo en quimo además de almacenarlo para que llegue al intestino delgado de manera gradual.
  • Píloro: Se encarga de regular la velocidad de paso del quimo al intestino.
  • Intestino delgado: La longitud del intestino delgado, más su autonomía microscópica, son los factores que permiten que se absorba prácticamente todo lo que comes. Aquí, el quimo sufre cambios al mezclarse con los jugos intestinales, su pH se modifica hasta alcanzar un leve grado de alcalinidad y ahora se le llama quilo.
  • Intestino grueso: Lleva a cabo funciones como la absorción de agua, minerales, vitaminas K y B12 que son sintetizadas por las bacterias de la flora bacteriana.
  • En el ciego se encuentra el apéndice cecal. En el colon se almacena la materia fecal hasta su expulsión y el recto permite evacuar el intestino ante el reflejo de defecación.

Para que los segmentos del tubo digestivo puedan realizar sus funciones se requiere de la participación de órganos que no son parte de él, pero que contribuyen con enzimas u otros productos a la digestión química de los nutrientes. Se trata de las
glándulas salivales, hígado, páncreas y vesícula biliar.

  • Glándulas salivales: Aportan saliva para humedecer el bolo alimenticio. Secretan hormonas y enzimas necesarias para el metabolismo y el funcionamiento óptimo de los órganos.
  • Hígado: produce bilis, una sustancia necesaria para la digestión de las grasas. Una parte de la bilis llega al intestino y la restante es almacenada en la vesícula biliar.
  • Vesícula biliar: Cuando hay presencia de grasas en el duodeno, la vesícula biliar se contrae y libera la bilis en éste. La bilis emulsiona las grasas y, de esta manera, son más susceptibles ante la enzima que libera el páncreas para el desdoblamiento de grasas. También permite excretar algunas sustancias nocivas.
  • Bilis: ayuda a digerir las grasas por medio de sus componentes. También permite excretar algunas sustancias nocivas y algunos subproductos del cuerpo.
  • Páncreas: deposita en el duodeno las enzimas para desdoblar los carbohidratos, las grasas y proteínas. Así es como los nutrientes se fragmentan en monómeros, los carbohidratos en monosacáridos, las proteínas en aminoácidos y las grasas en ácidos grasos y triglicéridos, para ser absorbidos en el intestino delgado.

Higiene del aparato digestivo

Recuerda que al hablar de higiene se hace referencia a las técnicas de prevención primaria que seguro conoces desde siempre y las practicas de manera rutinaria; sin embargo, no está de más repasarlas.

  • Nunca olvides lavarte las manos con la técnica adecuada, antes de comer y después de ir al baño. Si no te las puedes lavar, usa gel desinfectante.
  • Consume sólo la cantidad necesaria de alimentos. Cuando comes demasiado, los órganos del tubo digestivo tienen dificultad para realizar de manera adecuada sus funciones. Seguramente ya sabes que los nutriólogos recomiendan hacer cinco comidas al día, pero en pequeñas raciones. Ahora comprendes la razón de esta recomendación.
  • Mastica bien los alimentos, en bocados pequeños y a velocidad compatible con la deglución. Nunca introduzcas otro bocado cuando aún no has deglutido el anterior. ¿Tú sabes que existe un mecanismo a través del cual se envía una señal al centro de la saciedad en el cerebro para dejar de comer? Al comer muy rápido no das tiempo a que se reciba la señal y no te darás cuenta de que ya estás satisfecho. El resultado es que comes más de lo que necesitas y las calorías que sobran se acumulan como triglicéridos en la grasa subcutánea.
  • Incluye en tu dieta todo tipo de nutrientes: carbohidratos, proteínas, lípidos, minerales, vitaminas y agua, en la proporción que proponen las leyes de la alimentación: carbohidratos 55 a 60%, lípidos 25 a 30% y proteínas 15 a 20%. Además, toma ocho vasos de agua cada día.
  • Si tú preparas tus alimentos debes hacerlo siguiendo todas las recomendaciones higiénicas: lavarte las manos con frecuencia, lavar y desinfectar frutas y verduras así como los utensilios de cocina, revisar la fecha de caducidad de los alimentos y averiguar la forma correcta de almacenarlos, ya sea en refrigeración o congelación según se recomiende en el envase. Procura no comer en lugares donde la higiene sea dudosa.
  • Nunca consumas alimentos enlatados si la lata está abollada o inflada, es probable que en su interior haya microorganismos que te causen una intoxicación alimenticia tan grave como el botulismo.

Fuente: Secretaría de Educación Pública. (2015). Ciencias de la Salud I. Ciudad de México.