Historia de México

El proceso de Conquista de México

El descubrimiento de América

Es uno de los acontecimientos históricos más importantes en la historia de la Humanidad, que ocurre cuando las sociedades europeas comenzaban a modernizarse, alcanzando niveles de desarrollo marítimo, militar y comercial. Las dos principales potencias de finales del siglo XV, España y Portugal, realizaban continuos viajes de exploración a África y Asia, tratando de consolidar su hegemonía.

Mientras eso sucedía en el llamado viejo continente, en la zona de América las culturas maya y azteca (mexica) habían alcanzado grandes niveles de desarrollo y organización política y militar, al igual que los Incas en el Perú.

Cuando el Imperio Otomano controló las rutas mediterráneas hacia las Indias Orientales, los europeos comenzaron a buscar rutas alternativas. El proyecto de Colón era novedoso y arriesgado: ir a Oriente por Occidente para alcanzar las tierras del Gran Kan, a las que había llegado Marco Polo.

Debieron pasar siete años para que los Reyes Católicos se decidieran a apoyar el proyecto de Colón, que proponía una ruta contraria a la que navegaban los portugueses, fuertes competidores de los españoles en la Conquista de territorios. El 17 de abril de 1492 Colón firmó con los Reyes Católicos un documento conocido como las Capitulaciones de Santa Fe, don-de lo investían de poderes y facultades que lo nombraban virrey de las tierras descubiertas y por descubrir.

El 3 de agosto de ese año (1492), Colón zarpó del puerto de Palos, situado al sur de España con 120 hombres, víveres para tres meses y con tres naves, conocidas como: la Niña, la Pinta y la Santa María. A punto de agotarse los víveres, el 12 de octubre de 1492 la expedición tocó tierra en una isla a la que Colón nombró San Salvador y a sus habitantes los llamó indios, pues estaba convencido que había llega-do a la India.

Los cuatro viajes de Cristóbal Colón

Después de ese primer viaje, Colón realizó tres más (Salvat, 2005):

En el segundo viaje, realizado en 1493 partió una poderosa expedición, compuesta por 17 barcos tripulados por cerca de 1500 hombres, tuvo como propósitos evangelizar a los indígenas y encontrar oro, en este viaje se encontraron con las islas Antillas, se exploró Cuba y posteriormente se descubrió Jamaica.

A la tercera expedición en 1498 se sumaron alrededor de 200 nobles en busca de fortuna, descubriendo la isla Trinidad.
En el cuarto viaje, llegó a las costas de América Central: Nicaragua, Honduras, Panamá y Costa Rica. Al retornar de su expedición, Colón se enteró de la muerte de la Reina Isabel, perdiendo el respaldo que había tenido. Se retiró a una vida modesta y murió en 1506, sin el reconocimiento que siglos después la historia le ha dado.

La política colonialista de España y Portugal

A finales del siglo XV, España y Portugal eran dos potencias que controlaban buena parte del comercio en Europa y dominaban el mar. Ambos reinos disputaban el control del mercado de especias en Europa y buscaban la ruta más rápida para llegar a la India y a China.

Ambos países buscaban también conquistar territorios extranjeros o recuperarlos del poder de los árabes, con la intención de ocuparlos, administrarlos e imponerles su cultura y religión.

Portugal llevaba la delantera en la conquista de territorios en África y Asia, mientras España luchaba internamente por reconquistar sus territorios ocupados durante más de siete siglos por los musulmanes.

En 1492, España vivirá dos grandes acontecimientos que cambiarán su destino entre las naciones del mundo: recuperará Granada, último reino árabe en la península ibérica y descubrirá un nuevo mundo, gracias a la aventura emprendida por Cristóbal Colón.

Después de Colón, otros personajes realizaron más viajes y se dieron cuenta de que se trataba de un nuevo continente, lo que ampliaba las posesiones y territorios españoles.

España y Portugal eran reinados católicos, por lo que sometían a la decisión del Papa sus acciones. Junto con las ideas de conquista buscaban expandir la fe católica entre los habitantes de las tierras descubiertas.

Por las denominadas Bulas Alejandrinas, expedidas en 1493 por el Papa Alejandro VI, a España le fueron reconocidos como propios los territorios descubiertos y por hallar lo que más tarde se llamaría América, con excepción de Brasil, que según el Tratado de Tordesillas (1494) le correspondía a Portugal.

El Planisferio de Cantino de 1502, es la más antigua representación gráfica conocida que muestra la línea de demarcación acordada en el Tratado de Tordesillas.

El descubrimiento de América y el reconocimiento papal de ocupar esos territorios, colocó a España a la cabeza de los países que luchaban por el expansionismo y la colonización de nuevas tierras, a principios del siglo XVI.

Etapas de la Conquista

Tras el descubrimiento de América, los reyes españoles otorgaron a los diversos conquistadores privilegios y permisos. Firmaron acuerdos conocidos como Capitulaciones, donde los reyes otorgaban a los conquistadores la facultad de apropiarse de tierras y de tutelar a los indígenas que habitaban en esos territorios, a través de la encomienda.

La encomienda era una figura jurídica que permitía a un español cobrar tributos y recibirlos de pueblos indígenas, a cambio, asumía obligaciones como: catequizar a los nativos, dedicar una cuarta parte del tributo cobrado a la construcción de iglesias y supervisar que se aplicaran las leyes protectoras en favor de los indígenas.

La explotación y disminución del número de indígenas en las islas del Caribe, tanto por los trabajos forzados como por la aparición de epidemias, llevó a los españoles a explorar nuevos territorios. Diego Velázquez, gobernador de Cuba, organizó las primeras expediciones hacia el territorio conocido como Mesoamérica.

En 1517, Francisco Hernández de Córdoba hizo un primer contacto con las poblaciones de la Península de Yucatán, donde se asentaban los Mayas. Un año después (1518), Juan de Grijalva llegó a las costas del Golfo de México y supo de la existencia del Imperio Mexica.

Expedición de Francisco Hernández de Córdoba a Yucatán en los primeros meses de 1517.

Fue entonces que se organizó una tercera expedición, a cargo de Hernán Cortés, quien zarpó de Cuba en febrero de 1519, llegó a las costas del Golfo, donde hoy se ubica Tabasco y después de librar algunas batallas, recibió varios regalos, entre ellos 20 doncellas, entre quienes se encontraba Malintzin, mejor conocida como La Malinche, quien hablaba maya y náhuatl, y se convirtió en la intérprete oficial de Cortés.

De Tabasco, Cortés llegó a la isla de San Juan de Ulúa en compañía de Francisco de Montejo y Alonso Hernández, donde fundó en 1519 la llamada Villa Rica de la Vera Cruz (hoy Veracruz), y estableció el primer cabildo o Ayuntamiento, que se encargaba
de gobernar, organizar, controlar y ofrecer los servicios públicos.

De ahí se dirigió hacia Tenochtitlán con 400 españoles y algunos guerreros indígenas. En su tránsito hacia la capital del Imperio Mexica, Cortés hizo algunas alianzas con los totonacas y venció en combate a los tlaxcaltecas. Xicoténcatl, gobernador de Tlaxcala, se sumó a la alianza con los españoles.

Recorrieron muchos pueblos y ciudades como Cholula, Amecameca, Chalco e Iztapalapa donde combatieron, para finalmente llegar el 8 de noviembre de 1519 a Tenochtitlán, donde fueron recibidos cordialmente por el emperador Moctezuma II, quien creía que Cortés era Quetzalcóatl. Sin haber librado batalla alguna, los españoles se apoderaron de México-Tenochtitlán.

Sin embargo, Diego Velázquez, gobernador de Cuba, mandó apresar a Cortés porque había desobedecido sus órdenes. Mientras Cortés se retira de Tenochtitlán, Pedro de Alvarado queda al mando. Indignado porque los mexicas celebraban una fiesta en honor a Huitzilopochtli, ordenó asesinar indígenas, en un evento conocido como la Matanza del Templo Mayor.

Esto enfureció a los mexicas, encabezados por Cuitlahuac –quien sucedió a Moctezu-ma- expulsaron a los españoles de Tenochtitlán y les causaron muchas muertes. A este suceso se le conoce como la Noche Triste y se dice que Cortés lloró la muerte de sus soldados debajo de un ahuehuete al que se llamó árbol de la noche triste.

Decidido Cortés a conquistar Tenochtitlán por la vía de las armas, sitia la ciudad y apoyado por cerca de 80 mil guerreros tlaxcaltecas, derrota finalmente a los mexicas el 13 de agosto de 1521, siendo Cuauhtémoc emperador. Culmina así, la Conquista de la capital del Imperio.

La Iglesia Católica jugó un papel importante en la Conquista, influyendo en la enseñanza, el arte, la difusión de la religión, enseñando oficios y la lengua española. Algunos misioneros, desempeñaron un papel muy importante para la evangelización y la protección de los indígenas, como Pedro de Gante, Vasco de Quiroga, Zumárraga y Bartolomé de las Casas; quienes se dedicaron al adoctrinamiento de los indígenas, aunque muchos de ellos rechazaban la nueva religión, porque sustituía a sus dioses y templos.

A partir de 1524 fueron llegando a México otras órdenes religiosas: franciscanos, dominicos, agustinos, jesuitas y carmelitas, entre otras. Las órdenes contribuyeron a desarrollar actividades como la construcción de templos, acueductos y lagunas artificiales, así como los cultivos de trigo, uvas, almendras y nueces. Las ermitas, monasterios y templos de los misioneros fueron edificadas en zonas con un mayor índice de población, aunque primero fueron rústicas y temporales, después se edificaron monasterios e iglesias que hasta la fecha existen, muchos de ellos construidos sobre los antiguos templos indígenas y con los mismos materiales de los que fueron derrumbados.

Fuente: Secretaría de Educación Pública. (2015). Historia de México. Ciudad de México.