Historia de México

Institucionalización de México en la época posrevolucionaria y su impacto

Gobiernos posrevolucionarios

Gobierno de Venustiano Carranza (1917 – 1920)

Después de promulgada la Constitución en 1917, el presidente Venustiano Carranza convocó para el 11 de marzo del mismo año a elecciones para presidente de la república y para el Congreso de la Unión Carranza era el candidato del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), quien después del triunfo, tomó posesión el 1 de mayo, por lo que su gobierno abarcó el periodo comprendido entre los años de 1917 a 1920, en este último año fue asesinado.

Venustiano Carranza

Vamos a conocer un poco sobre las características de su gobierno. Al inicio del mismo, que es la etapa posrevolucionaria, el país se encontraba convulsionado. En cuanto a la política exterior, el gobierno de Carranza enfrentó graves amenazas, producto del estallido de la Primera Guerra Mundial. Presionado por Alemania y Estados Unidos, Carranza optó por una posición de neutralidad, situación que a la larga le valió el reconocimiento condicionado de Estados Unidos a su gobierno una
vez terminada la guerra.

En lo interno, enfrentó continuas luchas agrarias y varias huelgas. En respuesta a ello se crearon la Comisión Nacional Agraria, la Secretaría de Agricultura y Fomento y la Confederación Regional de Trabajadores Mexicanos (CROM). Una de las
principales complicaciones al interior, fue la aplicación de la Constitución, pues faltaba claridad de qué hacer y cada Estado la aplicaba según sus interpretaciones.

Además, tuvo que enfrentar la aparición de innumerables caciques y jefes regionales en diversas partes del país que perturbaban la paz, destacando los movimientos villistas, algunos militares inconformes que habían pertenecido al ejército federal y el movimiento de los zapatistas bajo la dirección de Emiliano Zapata que mediante el ideario del Plan de Ayala unió a sus seguidores. Un hecho importante también fue el asesinato de Zapata en el mes de abril de 1919, que a pesar de este hecho, el movimiento zapatista siguió con mucha fuerza bajo la dirección de Gildardo Magaña, quien finalmente se uniría a Obregón.

Carranza enfrentó las presiones de los sonorenses Álvaro Obregón, quien lanzó su candidatura a la presidencia de la república en 1919 y del gobernador de Sonora Adolfo de la Huerta, que a través del Plan de Agua Prieta, desconoció abiertamente a Carranza como presidente. Obregón, aliado con Pablo González, también aspirante a la presidencia, unió fuerzas para derrocar a Carranza, quien decidió trasladar su gobierno a Veracruz y en el trayecto fue asesinado en el poblado de Tlaxcaltongo, en la Sierra Norte de Puebla un 21 de mayo de 1920.

Tras la muerte de Carranza, el Congreso de la Unión nombró como presidente interino a Adolfo de la Huerta, quien gobernó del 12 de junio al 30 de noviembre de 1920.

Gobierno de Álvaro Obregón (1920-1924)

Su arribo al poder mediante elecciones, marca la hegemonía del grupo sonorense en el poder de 1920 a 1935. En cuanto a la política exterior, buscó el reconocimiento internacional de su gobierno.

Álvaro Obregón

De manera particular, surgió un problema con Estados Unidos, dado que el artículo 27 constitucional decretaba que el subsuelo era de la nación mexicana, lo que afectaba a los estadounidenses que tenían empresas que explotaban el petróleo. Por este motivo, en 1923 se firman los Tratados de Bucareli con Estados Unidos, por medio de los cuales obtuvo el reconocimiento diplomático del país y a la vez se garantizaron las propiedades e intereses del vecino país en México. De manera general Obregón basó su gobierno en las fuerzas y organizaciones campesinas.

En la política nacional, creó la Secretaría de Educación Pública (SEP), encabezada por José Vasconcelos, iniciando una etapa educativa y cultural muy importante en la historia del país. Definitivamente, un buen acierto fue la creación de la SEP, pues la problemática en el ámbito educativo era muy grande, principalmente el analfabetismo, por lo que se crearon de forma prioritaria las escuelas ele-mentales y técnicas.

Para ello, la SEP se estructuraría en tres departamentos:

  • El departamento escolar para administrar los diferentes niveles educativos: desde el jardín de niños, hasta la universidad. En 1923 surge formalmente la escuela primaria.
  • Departamento de Bibliotecas.
  • Departamento de Bellas Artes, pues hubo gran interés por el desarrollo y promoción de actividades artísticas.

Otro aspecto que se presentó en el gobierno de Obregón fue el impulso al desarrollo del arte mural en el país, encomendándose a destacados muralistas como Diego Rivera, José Clemente Orozco y David Alfaro Siqueiros la creación de obras de arte en espacios públicos. A lo que se le denominó muralismo.

Otras características importantes del gobierno de Obregón, se refieren a las demandas constantes de los campesinos que querían que la tierra les fuera entregada. Fue en esta época cuando se inicia el diseño de una política agraria para regularizar y organizar el reparto de tierras bajo la forma de ejido, que es una propiedad rural de uso colectivo, a lo que se le llamó, reparto agrario.

Durante esta época fue asesinado el jefe de la División del Norte, el caudillo Francisco Villa, el 20 de julio de 1923. Al final del este periodo de gobierno, Obregón decidió apoyar como candidato a la Presidencia a Plutarco Elías Calles, lo que provocó la inconformidad y revuelta –nuevamente– de Adolfo de la Huerta, anterior aliado de Obregón.

La rebelión de la huertista fue sofocada, con un alto costo en el número de pérdidas humanas pues hubo cerca de siete mil muertos.

Gobierno de Plutarco Elías Calles (1924-1928)

Al llegar al poder en 1924, Calles conformó un gabinete plural, con personajes destacados como Alberto J. Pani y Manuel Gómez Morín.

Plutarco Elías Calles

Durante su periodo de gobierno, Calles se propuso crear un Estado fuerte con especial atención en la economía. En su política monetaria y crediticia, estableció el Banco de Mexico, como banco único de emisión de moneda, lo que favoreció la confianza en el desarrollo económico del país, el Banco de Crédito Agrario y la Comisión Nacional Bancaria que tenía tres objetivos:

  • Supervisar a los bancos.
  • Inspeccionar las remesas de fondos y las inversiones.
  • Mejorar las operaciones de crédito.

También se inició la construcción de obras como el ferrocarril, aspecto que favoreció el comercio interno. En los dos últimos años de su gobierno la situación social y política del país se complicó, derivada de los conflictos entre Obregón y Calles, así como de las protestas ante diversas leyes del gobierno, entre ellas la llamada Ley Calles que afectaba a la Iglesia Católica. La tensión entre el gobierno y la iglesia fue aumentando hasta estallar la rebelión cristera.

La Cristiada , como se le conoce a esta rebelión, duró de 1926 a 1929, fue un movimiento popular, principalmente campesino, que en esencia, buscaba salvaguardar la libertad de culto. Gracias a la intervención de actores internacionales, se llegó a ciertos acuerdos aunque las relaciones entre la Iglesia y el Estado permanecieron distantes hasta la década de los noventa.
Antes de concluir su gobierno, Calles impulsó una reforma a los artículos 82 y 85 de la Constitución para legalizar la reelección y ampliar el periodo presidencial a seis años. Esta reforma hizo posible la reelección de Álvaro Obregón, quien ya no pudo ocupar el cargo de presidente porque fue asesinado en la ciudad de México por José de León Toral.
En su último informe presidencial, Calles pronunció un discurso en el cual sostuvo que se iniciaba en México la etapa institucional y acababan los caudillos.

El Maximato

Se le conoce así al periodo de gobierno comprendido entre 1928 y 1934. Dado que Álvaro Obregón había sido asesinado. Plutarco Elías Calles se consolidó en el poder ejerciendo una influencia determinante en la toma de decisiones de los tres siguientes presidentes, convirtiéndose en el “jefe máximo” de la denominada familia revolucionaria.

Emilio Portes Gil (1928-1930)

Emilio Portes Gil, presidente interino de México de 1928 a 1930


En 1929, siendo Emilio Portes Gil como presidente interino, Calles funda el Partido Nacional Revolucionario (PNR), antecedente del PRI, unificando en este partido a todos los grupos revolucionarios del país.

Rebelión escobarista: Inconforme con la designación de Emilio Portes Gil como presidente interino, José Gonzalo Escobar convocó a una rebelión a través del denominado Plan de Hermosillo fue derrotada.

Movimiento vasconcelista: Después de haber sido secretario de Educación Pública y rector de la Universidad Nacional, decidió participar como candidato a la presidencia en 1929 y perdió frente a Pascual Ortiz Rubio ante fuertes rumores de fraude electoral.

Durante la gestión de Emilio Portes Gil, la Universidad Nacional alcanzó su autonomía en 1929, convirtiéndose en la UNAM.

Pascual Ortiz Rubio (1930-1932)

Pascual Ortiz Rubio, presidente de México de 1930 a 1932.

Electo en las urnas con 94% de los votos, Pascual Ortiz Rubio asumió el poder en 1930. Calles realizó cambios al gabinete de Ortiz Rubio, sin su consentimiento, lo que le impidió gobernar, situación que lo llevó a renunciar al cargo en 1932. Durante su gestión se promulgó la Ley Federal de Trabajo.

Abelardo L. Rodríguez (1932-1934)

Abelardo L. Rodríguez

Fue designado como presidente Abelardo L. Rodríguez para concluir el periodo de gobierno. Habiendo sido gobernador de Baja California, tenía más experiencia política y pudo realizar algunos ajustes al Banco de México y otras instituciones de crédito enfocadas a apoyar a las pequeñas y medianas empresas. Se mejoraron las vías de comunicación en la red ferroviaria y carretera.

En 1934 impulsó el decreto que estableció en México el salario mínimo, considerado como el ingreso que un trabajador requiere para cubrir sus necesidades mínimas. También reformó el artículo 3 constitucional.

Durante este periodo se constituyó Petróleos Mexicanos (Petromex).

Lázaro Cárdenas del Río (1934-1940)

Cárdenas era un joven militar que había sido gobernador de Michoacán, su periodo presidencial fue el primero de seis años, sexenio. Cárdenas puso fin al Maximato e inauguró una nueva etapa en el país. Colocó al presidente de la República como líder del Partido Nacional Revolucionario (PNR), que en 1938 cambió sus siglas por Partido de la Revolución Mexicana (PRM), modificó su estructura para integrar la representación popular en cuatro sectores: obrero, campesino, popular y militar. Y finalmente, como veremos más adelante, en 1946 se transformó en el Partido Revolucionario Institucional (PRI).

Lázaro Cárdenas del Río

Desde el gobierno, se promovió la organización social en sectores para impulsar un nuevo modelo industrial-urbano. Se crea la Confederación de Trabajadores de México (CTM) y para agrupar al sector agrícola del país se creó la Confederación Nacional Campesina (CNC) y la formación de cámaras empresariales como la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (CANACINTRA). Pues como dice Córdoba (1972), “Cárdenas afirmaba en su plan sexenal, que le sería muy difícil realizar los postulados si no contaba con la cooperación de las masas obreras y campesinas organizadas, disciplinadas y unificadas”.

Inicio del Estado benefactor

Entre las características generales de este modelo de desarrollo económico, se puede mencionar la intervención del Estado en la economía y la ampliación de programas y beneficios sociales en favor de los más necesitados. Cárdenas aplicó su política económica con un modelo conocido como nacionalismo económico.

Cárdenas impulsó fuertemente el desarrollo de empresas mexicanas para terminar con la dependencia económica de países extranjeros, apoyó el desarrollo de pequeñas y medianas empresas mexicanas e inició la nacionalización de recursos minerales. Se fomentó la fabricación de productos, materiales y maquinarias dentro del territorio nacional.

Impulsó la nacionalización de terrenos agrícolas y ferrocarriles, sobresaliendo la expropiación de la industria petrolera, en 1938, además de otras empresas con capital extranjero.

Mientras que en 1917 y 1934 se repartieron 12 millones de hectáreas; de 1934 a 1940 se repartieron 18 millones de hectáreas, se creó el Banco Nacional de Crédito Ejidal y se impulsó un esquema de educación rural sin precedentes.

También realizó cambios en la educación, basándose en el modelo socialista que pugnaba porque toda la sociedad mexicana tuviera derecho al estudio. Para ello se construyeron escuelas en todo el país, bajo la lógica de que con el estudio se abrirían más oportunidades laborales y el país crecería en lo económico. Se creó el Instituto Politécnico Nacional (IPN).

En política internacional, Cárdenas se solidarizó con España, que en esos momentos vivía una guerra civil, y nuestro país se convirtió en un país seguro por el régimen franquista. En agosto de 1938 intelectuales españoles crearon la casa de España en México. Dos años más tarde este lugar se transformó en lo que hoy es El Colegio de México, Cárdenas también protestó ante la ONU por la invasión de Italia a Etiopía.

Movimientos culturales de la época

En esta etapa del Cardenismo comenzó a desarrollarse la industria cinematográfica, aunque el medio de comunicación más importante fue la radio, ya que era muy accesible a los mexicanos. A través de la radio se daban las noticias más importantes, tanto nacionales como internacionales, se transmitían las canciones de moda, diversos programas y radionovelas con bastante éxito.

El muralismo mexicano estaba representado principalmente por Diego Rivera y David Alfaro Siqueiros, quienes mostraban su permanencia en los murales de los edificios públicos. Sin lugar a dudas México estaba viviendo el inicio de un fuerte nacionalismo, que resaltaba las raíces de los mexicanos.

Es importante mencionar que el Ateneo de la Juventud, liderado por José Vasconcelos y creado desde Justo Sierra en la década de 1930, había retomado importancia; las misiones culturales se extendían por el país y las artes figuraban principalmente en
pintura, música, arquitectura, literatura y fotografía.

En la pintura se resaltan las obras de los muralistas mexicanos a partir de 1920 hasta 1970. Destacan Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros, José Clemente Orozco. Entre las obras más conocidas se encuentran: los murales del Palacio de Cortés en
Cuernavaca, Sueño de una tarde en la Alameda de Diego Rivera. Orozco trabajó en cuatro murales, mismos que se plasmaron en el edificio de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Estos murales fueron: La constitución, La legislación, Defensa de la riqueza nacional y Justicia. Siqueiros plasmó en el palacio de Bellas Artes el mural titulado La nueva democracia. Es preciso mencionar las obras pictóricas de Frida Kahlo, quien destaca en su trabajo y como una representante de las mujeres de la época.

En la música se ensamblaban los sonidos mexicanos emanados de los sones huastecos y veracruzanos, provenientes desde épocas coloniales, con los instrumentos de orquestas sinfónicas. En la década de 1940 durante el sexenio de Manuel Ávila Camacho resalta la más notable obra conocida en la actualidad como el Huapango de Moncayo, creado por José Pablo Moncayo.

Es importante mencionar a otros notables músicos de la época que dejaron un gran legado cultural, como Manuel M. Ponce y su obra Sonata Mexicana (1925); Sensemayá de Silvestre Revueltas, o la Sinfonía India de Carlos Chávez.

En lo que respecta a la arquitectura, resaltan las obras de Carlos Obregón, Francisco Serrano, José Villagrán, Enrique del Moral, Juan O”Gorman y Augusto Pérez Palacios. El Monumento a la Revolución, el Palacio de Bellas Artes, el Estadio Azteca y la Biblioteca Central de la UNAM, son claros ejemplos de la arquitectura nacionalista mexicana.

En cuanto al cine, México se preparaba para lo que después fue la época de oro, con la participación de algunos directores que fueron a estudiar cinematografía en Hollywood, tal es el caso de Joselito Rodríguez.

La literatura presentó también un avance significativo, puesto que al modificar su narrativa, aprovecharon para promover la novela, aquellas que narran los hechos históricos y hazañas vividas en las luchas. Entre los autores de estas novelas están Mariano Azuela, José Rubén Moreno, entre otros.

Fuente: Secretaría de Educación Pública. (2015). Historia de México II. Ciudad de México.