Derecho de preparatoria

Formación y creación de la ley

La ley

La palabra ley proviene del latín lex o legis. En sentido amplio, se refiere a toda norma jurídica que emana del poder público; en sentido estricto, es la norma jurídica creada por el Poder Legislativo.

México sigue la tradición del Derecho escrito, por lo que la legislación es la más importante de sus fuentes formales. Eduardo García Máynez (Máynez, 2009, p. 52), académico, jurista proceso por el cual uno o varios órganos del Estado formulan y promulgan determinadas reglas jurídicas de observancia general a las que se da el nombre específico de leyes“.

El hecho de seguir determinado proceso para crear la ley parte del supuesto de que el Derecho debe emanar de la voluntad del pueblo soberano, que es expresada a través de sus representantes, que son, en el caso de nuestro país, los diputados y
senadores que integran el Congreso de la Unión y que elegimos mediante nuestro voto.

Características de la ley

Toda ley debe cumplir tres características:

  • La generalidad consiste en que sus disposiciones deben aplicarse a todos los individuos que se ubiquen en la conducta descrita por la ley sin distinción. Es decir, se aplica a quienes “hacen” lo que “dice” esa norma.
  • La obligatoriedad significa que deben cumplirse cabalmente el contenido de la ley y, de no ser así, puede sancionarse a los infractores. El Estado tiene la facultad de imponer su cumplimiento con el fin de mantener el orden social; esto se conoce como coercibilidad.
  • La irretroactividad quiere decir que, por principio de seguridad jurídica, no puede aplicarse retroactivamente – hacia actos que realizaste en el pasado – la ley en perjuicio de alguien y sí puede aplicarse cuando represente algún beneficio para ti. Esta característica se encuentra contendida en el primer párrafo del artículo 14 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, que dispone: ” a ninguna ley se dará efecto retroactivo en perjuicio de persona alguna”.

Proceso de creación de la ley en México

En la mayoría de los países, como el nuestro, la creación del Derecho es responsabilidad del legislador, lo que no sucede en los que siguen el sistema en el que predomina la costumbre, como Inglaterra.

El proceso legislativo consiste en una serie de actos que deben seguirse para crear o modificar una ley.

En México existe un proceso federal para la emisión de leyes federales y para reformar la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y otros procesos similares para que cada entidad de la República emita o modifique su legislación.

El proceso legislativo federal se encuentra previsto en los artículos 71 y 72 de nuestra Constitución e intervienen en él dos de los tres poderes del Estado: Legislativo y Ejecutivo.

El proceso legislativo federal consta de siete etapas (Máynez, 2009), las cuales se explican a continuación

  1. La presentación de la iniciativa es la primera etapa. En ella se somete a consideración de alguna de las Cámaras del Congreso de la Unión un proyecto de ley (la ley que quieren crear). Una vez presentado, se remite a alguna comisión para su análisis y dictaminación.

    El artículo 71 de la Constitución de nuestro país establece que el derecho de iniciar leyes compete al presidente de la República, a los diputados y senadores y a las legislaturas de los estados.

    Existe una comisión por materia (educación, salud, seguridad, etcétera) y se integran por diputados o senadores de los diversos grupos parlamentarios. Sus decisiones las toman por votos.
  1. La segunda etapa es la discusión. En esta etapa las Cámaras deliberan si deben o no ser aprobadas las iniciativas presentadas en la fase previa. El primer párrafo del artículo 72 de la Constitución establece que todo “proyecto de ley o decreto, cuya resolución no sea exclusiva de alguna de las Cámaras, se discutirá sucesivamente en ambas…”

    La creación de las leyes o decretos puede comenzar indistintamente en cualquiera de las dos Cámaras, con excepción de los proyectos que traten sobre empréstitos –créditos a favor del gobierno provenientes del extranjero–, contribuciones o impuestos y reclutamiento de tropas, los cuales se discuten primero en la Cámara de Diputados.

    La Cámara en donde se presenta inicialmente un proyecto de ley se llama Cámara de origen y a la otra se le denomina Cámara revisora.
  2. La tercera etapa es la aprobación y consiste en la aceptación de un proyecto de ley por las Cámaras. La aprobación puede ser total o parcial.
  3. La sanción es la cuarta fase del proceso legislativo. Una vez aprobada la iniciativa por ambas Cámaras se remite al Poder Ejecutivo para que le dé su sanción, es decir, la apruebe o no.

    El Ejecutivo puede devolver la iniciativa a las Cámaras para una nueva discusión. Esta facultad se conoce como veto.
  4. En la quinta etapa, promulgación, el Poder Ejecutivo reconoce solemnemente que una ley ha sido aprobada conforme al proceso legislativo establecido en la Constitución y que, por lo tanto, debe ser obedecida.
  5. La sexta etapa es la publicación y consiste en que la ley aprobada se da a conocer a quienes deben cumplirla a través del Diario Oficial de la Federación.
  6. La última fase del proceso legislativo consiste en la iniciación de la vigencia y es el momento en que una ley comienza a obligar a todos.

    En nuestro país existen dos formas de que suceda: sucesiva y sincrónica. En la primera se señala una misma fecha para que la Ley comience a regir para todos; en la segunda, sus efectos inician tres días después de su publicación, en la segunda, sus efectos inician tres días después de su publicación, añadiéndose a dicho plazo un día más por cada 40 kilómetros de distancia.

Entre la publicación de la ley y su entrada en vigencia existe un lapso de tiempo conocido como vacatio legis. Este periodo es concedido para que los destinatarios de la ley estén en condiciones de conocerla y cumplirla.

Fuente: Secretaría de Educación Pública. (2015). Derecho I y II. Ciudad de México.