Ciencias de la comunicación

La televisión, su evolución, estructura y el impacto e influencia de sus mensajes

Origen y evolución de la televisión en el mundo

Seguramente has escuchado o utilizado las frases “¿viste el programa de ayer?”, “no mires la televisión tan cerca”, “¡Observa con cuidado!”, y otras similares. En realidad, aunque estas frases tienen que ver con cuestiones cotidianas, resulta interesante reflexionar acerca de los usos que se les dan a términos aparentemente similares, pero que en la práctica pueden ayudarte a distinguir el proceso que realizas al estar frente a la televisión.

Según el análisis etimológico, “ver” procede del latín videre, que en línea con la definición de la Real Academia Española (RAE), consiste en “percibir por los ojos los objetos mediante la acción de la luz” (Moreno de Alba, 1992). Por su parte, “mirar” tiene su origen en mirari, que significa “admirarse”. Con esto, regresamos al concepto que maneja la RAE, el cual dice que mirar consiste en “fijar la vista en el objeto”.

Finalmente, observar, del latín observare, implica “examinar atentamente”. Estas definiciones nos llevan a apreciar que éstos conceptos no son sinónimos, y que para “ver” o “mirar” basta en ocasiones con posar los ojos en algo, pero “observar” conlleva una carga de voluntad que refleja un acto deliberado y consciente.

Esto último, el ser consciente de lo que pasan en la televisión, es una de las primeras características que debes desarrollar para reflexionar sobre lo que se transmite en este medio de comunicación tan influyente en nuestra sociedad.

Como ejemplo de ello, lee con atención el siguiente texto:

Un reportero graba la actividad del campo de batalla en Vietnam para la cadena ABC.
La televisión en los conflictos bélicos. De Vietnam a Irak

Desde que existe la televisión, la realidad que nos rodea tiene dimensiones diferentes. Vivimos una época de cambios, de conflictos, de reestructuración de fronteras, de movimientos de población; todo ello es observado por nosotros por medio de la pequeña pantalla. Otras culturas, otras ideas, la muerte, se nos presentan a golpe de objetivo traduciéndonos realidades que a veces nos parecen historias.

La televisión ha ampliado nuestro mundo y a la vez lo ha reducido a lo que nos deja ver. Legitimar una guerra o hacer que sea un crimen contra la humanidad es tan sencillo como personalizar o no los datos, utilizar planos cortos, hacer explícito el dolor, una cadencia rápida de imágenes que apelen a la sensibilidad, etc. Las cámaras han transformado el mundo en un gran estudio de televisión. La imagen de la estatua de Saddam Hussein cayendo tras su derrota recorrió todas las cadenas. Haber leído esta noticia no hubiera tenido el mismo simbolismo. Sin duda las estrategias informativas son parte de la guerra y del conflicto, posiblemente una de las más determinantes. Se actúa para la televisión como si se tratara de un gran programa.

En la Segunda Guerra Mundial, la gente únicamente podía observar las imágenes del conflicto una vez a la semana en los noticieros de las salas de cine, por lo que el poder de difusión era muy relativo. Durante la guerra de Corea la televisión empieza a tener un lugar preponderante en los medios de comunicación, sin embargo, los reporteros que cubrían el suceso no contaban con la infraestructura necesaria. No es hasta Vietnam cuando la televisión juega un papel fundamental.

La población mundial se conmueve ante las imágenes que llegan directamente del frente, logrando que la guerra deje de ser un tema político para pasar más que nunca a ser un tema humano. En Vietnam se perdió una de las batallas más importantes: la informativa, ya que gracias a la televisión, la gente comenzó a cuestionar la legitimidad del conflicto. En ningún momento se llegó a pensar la influencia que podrían tener las cámaras y no se estableció un control estricto sobre el medio. Las imágenes de televisión a partir de entonces pasan a ser un asunto de interés militar.

Durante la Guerra del Golfo, la televisora informativa CNN juega un papel fundamental que la llevó a consolidarse como una de las más importantes a nivel internacional. En 1991 fue la única cadena en transmitir en directo la Operación Tormenta del Desierto, aunque posteriormente su papel se vería desprestigiado cuando otras emisoras le muestran al mundo imágenes que ella no transmite, como la cadena árabe Al Jazeera, que establece el contrapunto no occidental.

En el conflicto del Golfo observamos el gran potencial que tiene la televisión para contar una guerra. Al público se le ofrece un conflicto sin sangre, distante, de estética similar al videojuego. Hay que tener en cuenta que el Jefe del Departamento de Información de Defensa en esos momentos, Michael Sherman, había sido asesor militar en películas como Top Gun o La caza del octubre rojo. Después del “fantasma” de Vietnam, la Guerra del Golfo fue preparada para ser transmitida por la televisión. La destrucción humana y material que supone una guerra fue omitida, escenificada en televisión como pura realidad virtual.

Fuente: Millán Paredes, T. (2005). Las guerras que nunca vimos. El papel de la televisión en los conflictos bélicos. Disponible en ull.es/publicaciones/latina/200513millan.pdf [Consulta05/09/2015

Origen de la televisión en México

Mucho ha ocurrido desde que el ingeniero mexicano Guillermo González Camarena realizó en 1939 los primeros experimentos que precedieron a la televisión a color con su invento denominado Tricromático (Domínguez Chávez, 2011). Gracias a esto, los medios de comunicación entran en una nueva fase que involucra, además del contexto tecnológico, a distintos aspectos sociales, culturales y económicos que se ven influenciados por el impacto que la industria de la televisión tuvo en nuestro país.

A continuación se te presenta una línea del tiempo que sintetiza los sucesos más relevantes ocurridos durante los primeros 15 años de la televisión en México:

Impacto de los contenidos televisivos

En este libro ya abordaste el tema de las audiencias como un elemento primordial para analizar los contenidos que se presentan en los medios. Ahora, tomando en cuenta el contexto actual de la televisión, el concepto de audiencia ha evolucionado para poder describir el campo de acción (por llamarlo de alguna manera) que tiene el medio en la actualidad. Debido a la influencia de diversos factores, como el mayor acceso a la tecnología y a las nuevas formas de comunicación, las audiencias se han convertido poco a poco en usuarios capaces de gestionar sus propios procesos comunicativos al construir, producir y distribuir sus propios productos culturales (Franco y González, 2011). Para distinguir qué es un producto cultural, en el siguiente esquema se te presentan los tres componentes principales de este concepto:

Esta nueva concepción de la audiencia como usuario modifica también tu propia participación ante medios, como la televisión. Según esta idea, la televisión toma la cultura vigente y reproduce significados que el espectador interpreta con base en los parámetros que marca dicha cultura. Esto no quiere decir que la televisión se limite únicamente a “reflejar” como un espejo la realidad, sino que produce nuevas representaciones de esta realidad (Franco y González, 2011). Para entender mejor las ideas que acabas de leer, realiza la siguiente actividad.

Géneros televisivos

Hablar de las telenovelas significa analizar un producto que ha tenido gran éxito entre distintos sectores sociales de nuestro país debido, en gran parte, a que una telenovela cumple con características que pertenecen al género de ficción y que el eje en el cual giran sus contenidos nos lleva a una personalización de los mismos. Tanto el género como el eje representan elementos muy importantes para distinguir y clasificar cada uno de los programas que puedes ver en los distintos canales de televisión a los que tienes acceso. En el siguiente esquema, basado en los apuntes de Aguaded Gómez (2000), podrás identificar todos estos aspectos, además de obtener algunos ejemplos que te permitirán familiarizarte de mejor manera con lo que se aborda en ellos.

Esquema de los géneros televisivos y los tres grandes ejes que los conducen.

Como podrás darte cuenta, los géneros televisivos se clasifican en tres: informativos, de ficción y de entretenimiento. Los informativos ya los conoces, son los que se encargan de llevar noticias o datos relevantes sobre distintos temas a la audiencia. Algunos tipos de este género son los noticiarios, los programas de entrevistas o de debates y los documentales.

Imagen del programa Conversando con Cristina Pacheco, transmitido por Canal Once. A la izquierda de la fotografía aparece Bertha Navarro, mexicana que ha producido las películas Cronos, El espinazo del diablo y El laberinto del Fauno, entre muchas otras. Este es un ejemplo de género informativo debido a que mediante las entrevistas con distintos personajes la audiencia incrementa sus conocimientos sobre diversos temas. (Canal Once, 2015)

Los géneros de ficción y de entretenimiento buscan básicamente propiciar momentos de esparcimiento en el espectador. Sin embargo, el uso de ciertas estructuras narrativas o secuenciales específicas marca diferencias importantes en su desarrollo.

Las telenovelas, películas, series de televisión y dibujos animados son tipos de contenidos que forman parte de los géneros de ficción, ya que su diseño se basa en la creación de escenarios y situaciones. Aunque algunos de estos ejemplos pueden constituir una representación de la realidad, el hecho de aplicar la variable creativa le da ciertos matices a veces irreales o fantásticos.

Espectáculo, personalización y fragmentación

Según Cazeneuve (citado en Aguaded Gómez, 2000), el espectáculo es una de las funciones básicas de la televisión al basar su contenido en un juego de parecidos y diferencias que hacen que la realidad del espectador se vea transformada. Sin embargo, lo que ves en la programación televisiva no puede reducirse a la representación de un espectáculo, ya que se establece una especie de diálogo con el espectador en el que éste elabora una narración interior para reconocer sus propios sueños, valores y puntos de vista reflejados en la pantalla (Grégoire, citado en Aguaded Gómez, 2000), realizando un proceso de personalización del contenido que se le presenta.

Una vez abordados los conceptos de espectáculo y personalización, realiza la siguiente actividad para profundizar en la idea de fragmentación.

Producción del contenido televisivo

Para generar influencia en alguien, es importante que conozcas a esa persona, ya sean sus gustos, costumbres, valores, en fin, distintos factores que harán que tu mensaje, sin importar el medio, pueda generar el efecto que buscas.

Pon atención al siguiente contenido que se ha vuelto popular en redes sociales. Está basado en la obra del escritor Neil Postman Amusing Ourselves to Death (Divirtiéndonos hasta la muerte) y que refleja algunos aspectos sobre los mecanismos que pueden utilizarse para influir en la gente.

Cómic elaborado por Stuart McMillen basado en la obra del escritor Neil Postman titulada
Amusing Ourselves to Death.

Según el análisis que hace el autor de los textos de Orwell y de Huxley, es posible apreciar que, por un lado, se habla del control, y por otro, del placer. Estas ideas son aplicadas a la información que puedes recibir por parte de los medios, y en el caso de la televisión, es importante reflexionar si sus contenidos, según tu opinión, cumplen con algunas de las características que se exponen en el cómic.

Fuente: Secretaría de Educación Pública. (2015). Ciencias de la Comunicación. Ciudad de México.