Preparatoria

Redacción de textos persuasivos

Las relaciones interpersonales cotidianas requieren que seamos capaces de convencer al otro sobre alguna situación de interés común, de motivarlo a que se adhiera a nuestras ideas o creencias, e incluso de obligarlo a hacer lo que deseamos.

Constantemente enviamos mensajes al otro con el fin de obtener un beneficio propio; por ejemplo, cuando eras pequeño y querías comer una golosina, hacías hasta lo imposible por lograr que tu mamá te comprara tan deseado manjar; o actualmente, cuando quieres ir a una fiesta y tus amigos no están muy convencidos de asistir, empleas una gran variedad de argumentos para presentar el asunto de manera atractiva. A esto se le conoce como persuadir, observa ahora lo que significa este concepto.

Definición y características

El diccionario de la Real Academia Española define persuadir como inducir, mover, obligar a alguien con razones a creer o hacer algo.

Se puede entender como texto persuasivo aquel que a través de ideas relevantes (argumentos) intenta motivar, convocar, influir o persuadir al que lo recibe, sobre un punto de vista. Los textos persuasivos tienen las siguientes características:

  • Para lograr su propósito, que es convencer al lector, el texto persuasivo utiliza dos funciones de la lengua, concretamente, la función apelativa o conativa y la función poética o retórica.
  • En la intención comunicativa están presentes los elementos propios de todo proceso de comunicación: enunciador (emisor), mensaje, enunciatario (receptor), canal, código y contexto.
  • Poseen una estructura tanto interna como externa que los distingue del resto de los textos y que está en íntima relación con las funciones de la lengua y la intención comunicativa.
  • Otra característica es el desarrollo de los argumentos que fortalecen la propuesta persuasiva del enunciador. Siendo así que la estrategia discursiva en este tipo de textos es la argumentación.
  • La lectura de estos textos requiere que el enunciatario o emisor realice un análisis del mismo y, desde un punto de vista crítico, reflexione los argumentos y propuestas con la finalidad de que el receptor o destinatario tome decisiones y, en todo caso, cambie su pensamiento o conducta.

A continuación encontrarás un ejemplo de un texto persuasivo donde se indican las partes que lo componen; podrás reconocerlas con mayor claridad al avanzar en este bloque.

Funciones de la lengua

Antes de hablar de las funciones de la lengua es importante atender el tema de la argumentación, dado que a través de la misma se desarrollan dichas funciones.

Argumentar: consiste en mostrar un punto de vista sobre algún tema determinado, dicha postura se logra por medio de una serie de juicios, postulados o aseveraciones que enriquecen y fortalecen el tema o asunto del que se está hablando.

Esta serie de juicios, postulados o aseveraciones se forman gracias a la propia experiencia o a partir de los conocimientos adquiridos, sin embargo, también se apoyan en la postura u opinión de personas expertas en el tema. Esto implica de quien lo propone, una investigación previa sobre el tema del que se habla.

En el texto persuasivo anterior puedes identificar que el autor maneja una serie de argumentos ordenados dentro del desarrollo, ya sea de lo general a lo particular, o en sentido inverso. Así, los argumentos, a favor y en contra, se presentan en los párrafos siguientes:

  • Más allá de lo que significa, nos interesa la realidad de la eutanasia, en la situación de nuestra sociedad y de nuestra cultura.
  • Hay quienes consideran que ayudar a morir dignamente a una persona que sufre alguna enfermedad incurable significa, sobre todo, mitigar su sufrimiento evitándole semanas o meses de agonía, ya que se piensa que los seres humanos tiene derecho a una muerte sin dolor y a disponer de su propia vida.
  • En contraparte, se afirma que vivir es un don que nos proporciona Dios y nadie tiene derecho para decidir la muerte de un individuo aunque padezca una enfermedad incurable.

De tal forma que al elaborar argumentos para presentar ideas se usan las siguientes funciones del lenguaje:

Función apelativa o conativa

Tiene como objetivo llamar la atención del receptor o enunciatario con la finalidad de que éste se centre en el mensaje, y de ser necesario, cambie de opinión o postura sobre un determinado asunto.

En el texto previo, después de considerar los argumentos en un sentido u otro, es decir, a favor o en contra, la función apelativa se resalta con esta pregunta: ¿Serías o no capaz de practicar la eutanasia? Si bien se analizan varios aspectos, no se pretende obligar a nadie a tomar una u otra alternativa, sino que el individuo reflexione en las consecuencias personales de dicha acción.

Función poética o retórica

Es el lenguaje hablado o escrito que tiene como finalidad conmover y sensibilizar al receptor para que cambie su percepción sobre un asunto específico, para ello se subraya o enfatiza el contenido del mensaje. A diferencia de la función apelativa, la retórica se vale de la belleza del lenguaje, empleando para ello las figuras poéticas o retóricas. Esta función se centra en cómo se estructura el mensaje.

En el texto anterior se presenta una figura retórica llamada contradicción o antítesis, que consiste en oponer dos ideas distintas, una a favor de la eutanasia y otra totalmente opuesta.

En la siguiente tabla se muestran las figuras retóricas más comunes en la redacción de textos persuasivos, con la información que aparece en el texto que se presenta como ejemplo.

Figuras retóricasEjemplo
Antítesis: oposición o contradicción de dos juicios o afirmaciones. Contraponer a un término otro que significa lo contrario.Primera aseveración: Es más piadoso ayudar a bien morir a un enfermo incurable, o a un individuo que nació deforme; así se le evita una larga y dolorosa agonía. Además, todo ser humano tiene derecho a una muerte sin dolor y a disponer de su propia vida.

Segunda aseveración: Dios nos otorga el don de la vida, nadie tiene derecho a decidir cuándo debe morir alguien, así se trate de un enfermo incurable, un ser deforme o un anciano.
Comparación: relaciones de igualdad o semejanza entre dos objetos.Fumar es como si fumigaras tus pulmones con veneno.
Eufemismos: frases o términos que al pronunciarse se consideran vulgares o malsonantes de modo que se sustituyen por otros vocablos que suavizan el sentido.La eutanasia es muerte piadosa, sin sufrimiento, sin dolor.
Hipérbole: aumentar, disminuir o exagerar aquello de lo que se habla.Para mi madre es más doloroso agonizar día con día que recibir la eutanasia de una sola vez. Para su enfermedad ya no hay remedio.
Ironía: burla que da a entender lo contrario de lo que se dice.¡Qué ironía! La ley reconoce el derecho a la vida desde el instante mínimo de la gestación, sin embargo, permite el aborto cuando la mujer ha concebido después de una violación.
Metáfora: representación de un término o expresión a partir de otro relacionándolo por su belleza, va-lor, forma, color y sentido.Todavía se debate sobre la legalización de la “buena muerte”. Hay quienes promueven la “muerte piadosa” y otros que se oponen.
Paradoja: idea opuesta al común de la opinión o al sentir de la gente. Afirmación falsa que se presenta con apariencia de ser verdadera. Frases que se contradicen.Actualmente se presenta una paradoja en nuestra Constitución Política: por un lado, se legisla a favor de la vida; por otro, se legaliza el aborto, e incluso se pretende hacer lo mismo con la eutanasia.
Personificación: darle a un objeto características de las personas.La eutanasia se tolera y se promueve.
Anáfora: repetición de una parte del discurso que ya se dijo.Etimológicamente, eutanasia significa “buena muerte”. Eutanasia es muerte piadosa, eutanasia es muerte dulce, eutanasia es muerte sin dolor.
Exclamación: manifestación vivaz de un sentimiento o una emoción.¡No soporto ver sufrir a mi padre! ¡Mejor que lo desconecten del respirador artificial!
Interrogación: pregunta retórica que no espera respuesta alguna.¿Serías o no capaz de practicar la eutanasia?
Hipérbaton: invertir el orden que tienen las palabras en un discurso, sin que se pierda el sentido del mensaje.(Sin hipérbaton) Más allá de lo que significa, nos interesa la realidad de la eutanasia, en la situación de nuestra sociedad y de nuestra cultura.

(Con hipérbaton) En la situación de nuestra cultura y nuestra sociedad, nos interesa la realidad de la eutanasia, más allá de lo que significa.
Pleonasmo: redundancia, figura que consiste en utilizar palabras innecesarias con la intención de destacar la expresividad en lo dicho.Etimológicamente, eutanasia significa “buena muerte”. En un sentido más técnico sería muerte sin sufrimiento ocasionada a quien padece una enfermedad incurable o dolorosa.

Intención comunicativa

Como recordarás, la intención comunicativa de los textos persuasivos es invitar y convencer al lector o receptor para que cambie su manera de pensar y se sume a la postura propuesta por el emisor.

La intención comunicativa está en función de:

El enunciador: conocido como emisor o hablante del texto, quien escribe, habla o expresa el mensaje contenido en el texto persuasivo. En el caso del texto “La eutanasia ¿sí o no?” el enunciador es el autor del escrito: Lic. José María Guerra.

El mensaje: es el conjunto de información que el enunciador organiza de manera ordenada y coherente con la finalidad de persuadir, convencer y lograr que el enunciatario se sume como su adepto a la postura que se defiende.

En el texto acerca de la eutanasia, el mensaje lo conforma todo el texto, es decir, el conjunto de argumentos que el autor desarrolla para defender su postura sobre la aplicación de la eutanasia.

El enunciatario: conocido también como receptor u oyente del texto o mensaje, es el que recibe la información contenida en el texto persuasivo, ya sea de manera oral (por medio de la palabra hablada) o visual (a través de la lectura). su función, además, es la de decodificar, es decir, comprender el contenido del mensaje. En el caso del texto denominado, La eutanasia ¿sí o no?, el enunciatario está representado por los diferentes lectores a los que llegará el texto y que podrán ser persuadidos por el autor.

El contexto: se refiere al ambiente en el que se desarrolla la comunicación, es decir, todo lo que rodea a este proceso. El contexto comprende no sólo el ambiente externo, sino todas las cuestiones psicológicas, culturales, históricas y sociales que rodean a la comunicación.

Estructura externa e interna de los textos persuasivos

Estructura externa

Las principales características externas en los textos persuasivos, según De Teresa y Achugar (2010) son:

La información se presenta en una estructura silogística (premisas-conclusión) y antitética (tesis-antítesis).

El texto “La Eutanasia ¿sí o no?” es de estructura silogística, pues el autor presenta las premi-sas o argumentos: ayudar a morir a una persona que sufre una enfermedad incurable es mitigar su sufrimiento y evitarle una larga agonía.

Pero también es antitética porque opone dos tesis, una a favor y otra en contra de la eutanasia, como son:

Toda persona tiene derecho a una muerte sin dolor y a disponer de su propia vida (a favor).

La vida es un don que Dios nos otorga y nadie tiene derecho de decidir la muerte de una persona aunque padezca una enfermedad incurable o haya nacido deforme (en contra).

La conclusión, expresa en una pregunta de difícil respuesta va dirigida al receptor, quien debe decidirse por una u otra postura.

La organización textual se divide en tres partes:

1. Entrada o planteamiento del tema (tesis)

Observa el siguiente fragmento en donde puedes identificar el planteamiento o tesis del texto.

Antes de presentar un punto de vista a favor o en contra de la práctica de la eutanasia es necesario, con la finalidad de tener una visión más completa del tema, dar a conocer el significado de este concepto.

Así también, este fragmento tiene las características del mensaje persuasivo, utilizando para ello la función apelativa del lenguaje; dicho de otro modo: sobre la eutanasia no tomes una postura sin antes informarte bien.

2. Desarrollo del texto o cuerpo de la argumentación que contiene la demostración de la tesis, puntos de apoyo para los argumentos, fundamentos en contra de los contraargumentos.

En el texto que nos ocupa el desarrollo inicia diciendo:

Etimológicamente eutanasia significa “buena muerte”…

Y concluye en el párrafo que dice: En contraparte, se afirma que vivir es un don que nos proporciona Dios y nadie tiene el derecho para decidir la muerte de un individuo aunque padezca una enfermedad incurable.

En el desarrollo se encuentran tesis a favor y en contra del tema (argumentos y contraargumentos).

Tesis a favor de la eutanasia:
Es más piadoso ayudar a bien morir a una persona que sufre una enfermedad incurable, o que ha nacido deforme, o bien, que por su avanzada edad ya no puede valerse por sí misma o ya no desea vivir; además, todo ser humano tiene derecho a una muerte sin dolor y a disponer de su propia vida.

Tesis en contra de la eutanasia:
La vida es un don que Dios nos otorga, nadie tiene derecho a decidir cuándo debe morir alguien, aunque padezca una enfermedad incurable.

3. Final o remate, aquí puedes ver cómo se recuerdan los argumentos y se confirma la validez de la tesis. Es la conclusión del texto persuasivo.

Ya que conocemos todo lo que implica realizar este acto, queda preguntarte: ¿serías o no capaz de practicar la eutanasia?

Estructura interna

Revisa ahora los elementos que integran la estructura interna de los textos persuasivos, con el objetivo de que puedas identificarlos al leer un texto de este tipo.

Adecuación: se considera el tipo de audiencia o público al que va dirigido el texto para llamar su atención. En el caso del ejemplo “la eutanasia ¿sí o no?” es un texto adecuado para todo tipo de público.

Argumentación: presenta los diferentes razonamientos que usa el autor con el fin de convencer al lector o público sobre el asunto que se discute.

Argumentos objetivos y de autoridad: se basan en hechos comprobables como datos, expe-riencia de vida, cifras, entre otros. El autor del artículo es un psicólogo cuya experiencia profesio-nal le autoriza para externar opiniones , observaciones y recomendaciones. Por ejemplo:

Hemos pasado de una actitud de condena muy clara, precisa, fuerte, a una actitud de tolerancia en relación a los casos más graves y penosos, hemos ido más lejos y la actitud más difundida parece ser la de la aceptación. No faltan personas que extienden más esta actitud y se empeñan en favorecer y promover la eutanasia.

Con respecto a los argumentos en pro y en contra, ya se han mencionado en otros puntos.

Cohesión: se refiere a la unión de enunciados de modo que tengan una continuidad lógica. También abarca lo referente a la utilización de los signos de puntuación, cursivas, subrayados, negritas con una intención específica.

Conectores: se refiere a los nexos, preposiciones o frases conectoras que determinan la secuencia informativa; unen términos y dan coherencia y orden al discurso. Se presentan algunos ejemplos de este tipo de palabras: y, como, que, principalmente, además, ante ello, hasta ahora, pero, de lo que, entre otros.

Descripción: se refiere a la enumeración o mención de una serie de características propias del concepto que se está discutiendo. Puedes apreciarlos cuando se describen las formas de eutanasia y los casos en que se aplica.

Coherencia: es una característica propia de la redacción que te remite al orden del texto y también a su comprensión.

Enumeración: es una manera de ordenar los argumentos y la información que les respalda, por lo tanto hace referencia al orden, a la coherencia y a la descripción. En el texto que se ha trabajado, el autor comienza por una definición etimológica, pasa después a otra más específica. A partir de ahí expone argumentos en un sentido u otro.

Autor, fuente: es importante que aparezca el nombre de quien escribe el texto; en el ejemplo el autor es José María Guerra, licenciado en Psicología, que labora en el Centro Médico “La Raza”.

Fecha: es un dato valioso para verificar la vigencia o actualidad de la información que se desarrolla en el texto. El texto que trabajamos carece de fecha.

Fuente: Secretaría de Educación Pública. (2015). Taller de Lectura y Redacción II. Ciudad de México.